Biographies

OLALQUIAGA Y ASEGUINOLASA, León José

Perfil biográfico

Nació en Segura (Gipuzkoa), el 28 de junio de 1859, siendo el segundo de una familia de nueve hijos que formaron sus padres, José Antonio Olalquiaga Urrestarazu y Francisca Aseguinolaza [1] . Su padre, natural también de Segura, era albéitar y herrador de la villa, hijo de Gerónimo de Olalquiaga Arteaga [2] que fue alcalde de Idiazabal (Gipuzkoa) y Ana Josefa de Urrestarazu, natural de Idiazabal. Su madre era María Francisca de Aseguinolaza Aramburu, nacida en Idiazabal en 1831 y los abuelos maternos, José Joaquín de Aseguinolaza Olano, nacido en Idiazabal en 1784, también fue alcalde de esta localidad y María Martina de Aramburu, nacida en el barrio de Arriaran -Beasain- (Gipuzkoa) en 1789.

Casó con Agapita Borne Zabaleta [3] , en Bergara el 1 de diciembre de 1893. El matrimonio tuvo un hijo, Ramón [4] , que se tituló ingeniero agrónomo y terminó de catedrático de Zootecnia en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Madrid.

Falleció en Donostia/San Sebastián el 28 de marzo de 1919 a consecuencia de una hemorragia cerebral.

Formación

Estudió en la Escuela de Veterinaria de Madrid donde se matriculó tras superar el examen de ingreso, el 27 de setiembre de 1.879, con 20 años, finalizando el 21 de junio de 1.886 [5].

Actividad profesional

Beasain (Gipuzkoa). El 7de diciembre de 1886, la Corporación beasaindarra aprobaba las condiciones para contratar al veterinario al que se le exigiría la residencia en Beasain, la obligación de Inspeccionar las reses destinadas al consumo público según el Reglamento, la necesidad de permiso para ausencias de más de 24 horas, nombrando sustituto de confianza del Ayuntamiento y unos honorarios de 350 pts. anuales, pagaderas por trimestres vencidos [6] . Olalquiaga accedía a la plaza.

El 26 de febrero de 1888, la sesión municipal presidida por Agustín Mendía se informó de la denuncia presentada por el veterinario Olalquiaga con motivo de haber inutilizado las carnes de una res al parecer sacrificada en la vecina Ordizia, que padecía enfermedad peligrosa, manifestando el denunciante que dicha carne se comercializaba bajo la inspección del veterinario de aquella villa, Pedro Lecuona, acordándose solicitar un certificado al respecto [7].

El 14 de diciembre de 1890, la corporación de Beasain, presidida por Agustín Mendía tuvo conocimiento de que León Olalquiaga, veterinario encargado de la Inspección de Carnes de esta localidad, carecía de título profesional de su facultad; se acordó solicitarle el título o una certificación del abono de los derechos del mismo, a presentar en 48 horas [8] . En la sesión del 21 de diciembre, se informaba que había presentado el certificado del Examen de Reválida, ya que el título tardaría una semana, cuando menos, en llegar a su poder.

El 21 de diciembre de 1890, la Corporación no aceptó su escrito y le suspendió de sus facultades, nombrando con carácter interino al veterinario de 2ª clase Pedro Lecuona, con los mismos emolumentos que había disfrutado Olalquiaga hasta el momento [9].

Segura (Gipuzkoa). Cesado en Beasain, residió en Zegama y el 6 de diciembre de 1891, en la sesión municipal [10] del Ayuntamiento de Segura que presidía Manuel Querejeta, se da cuenta del fallecimiento del albéitar Olalquiaga Urrestarazu y la inmediata convocatoria pública de la vacante, dotada con un sueldo anual de 180 pesetas. Atendieron la convocatoria [11] dos personas; el albéitar Juan José de Aguirre, titulado en Madrid el 14 de julio de 1846 y el veterinario León Olalquiaga Aseguinolaza, hijo del finado. Por unanimidad se nombra a Olalquiaga, por tener un título superior, con la condición de que fije su residencia en Segura.

El 17 de enero de 1892, Olalquiaga agradece el nombramiento, pero renuncia al mismo por no poder cumplir con la condición establecida, por lo que la Corporación acuerda nombrar, interinamente, al albéitar Aguirre.

Zumaia (Gipuzkoa). La oferta de Zumaia le pareció de la suficiente enjundia como para variar su lugar de residencia, porque atendiendo la convocatoria solicitaba al alcalde de la villa costera 460 pesetas anuales y la posibilidad de igualar a 200 caseríos; la propuesta fue analizada por los corporativos y en agosto de 1892 se facultaba al alcalde para que negociara con el veterinario su traslado, firmando el 1 de noviembre de 1892, un contrato para tres años [12] y tomando posesión de la plaza de inspector de carnes, recién creada.

El 15 de diciembre de 1894, organizó una reunión con los alcaldes de Aizarnazabal, Deba, Getaria, Zestoa y Zumaia [13] , de acuerdo con lo establecido por la Circular nº 2 de 22 de noviembre del mismo año emitida por la Diputación de Gipuzkoa, en la que se daban las primeras normas sobre selección ganadera, lo que para entonces ya constituía una moderna ciencia, la Zootecnia, pero con una aplicación esencialmente práctica, animando a los ayuntamientos a colaborar en la mejora del ganado vacuno, recordando que la Diputación desde 1850, estaba introduciendo diversas razas extranjeras que, sin embargo, no eran bien recibidas por los ganaderos que seguían prefiriendo a las dos razas clásicas existentes, derivadas ambas del Bos taurus pirenaicus, la del país o de Oñate y la del Baztán.

El 31 de marzo de 1898, desde Zumaia, propone [14] ante la Secretaría de la Diputación provincial de Gipuzkoa, la fundación de una Asociación provincial de Seguros Mutuos para el ganado, tomando como modelo las bases de la Hermandad de ganaderos de Zumaia para los supuestos de muerte del ganado vacuno y teniendo en cuenta otras razonadas consideraciones, pero no se tuvo en cuenta su propuesta.

El mismo año, propone a la Diputación de Guipúzcoa la organización de unos servicios oficiales para orientar la mejora de la riqueza vacuna en la provincia.

En noviembre de 1902, siendo alcalde Esteban Aranguren, una decena de vecinos de los dos valles de Oikina, manifestaron [15] al alcalde, que el veterinario Olalquiaga se negaba a atenderles mediante igualas y solicitaban libertad para poder requerir los servicios de otro facultativo para la inspección del ganado vacuno y cerdos que sacrifican, comprometiéndose a presentar los certificados correspondientes en el Ayuntamiento.

En diciembre de 1902 Olalquiaga renunciaba a la plaza de Veterinario municipal de Zumaia, trasladándose a vivir a Azpeitia (Gipuzkoa).

Veterinario de la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa. En la sesión ordinaria de la Junta de Gobierno de la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa celebrada el 23 de abril de 1904 [16] , el consejero y diputado provincial, Tomás Balbás, justificó la necesidad de dotarse de un veterinario debido a las inversiones realizadas en la adquisición de ganado selecto con destino a la Granja Fraisoro y a la Gota de Leche y la conveniencia de controlar las paradas de sementales, dotándolas de un reglamento.

Por sus condiciones de idoneidad bien acreditadas y como justa recompensa de los servicios prestados a la Provincia, sin remuneración alguna, propone al veterinario "de Azpeitia", León Olalquiaga.

La propuesta fue aceptada por unanimidad; se fijó un sueldo de 2500 pesetas anuales más las dietas por desplazamientos, acordando también, la conveniencia de que el mismo veterinario fuera quien prestara su asistencia técnica al ganado asegurado en la Sociedad Provincial de seguros contra la mortalidad del ganado de Guipúzcoa.

Además, las noventa y seis vacas existentes en la propiedad de Fraisoro, en la Gota de Leche y Caja Rural, instituciones sostenidas por la Caja de Ahorros Provincial de Gipuzkoa, por su valor y especiales condiciones, merecían también un servicio de veterinaria especial.

El nuevo servicio de la entidad provincial de ahorro, se incorporó en 1905 a la Diputación Provincial como una nueva unidad administrativa, con el nombramiento de nuestro protagonista como Inspector del Servicio de Paradas.

Este cargo, en un principio llevó anejo el de veterinario de la "Sociedad provincial de seguros contra la mortalidad del ganado de Guipúzcoa", cuyos estatutos se habían aprobado en sesión de la Diputación de Gipuzkoa del 11 de diciembre de 1901, sin mencionar la figura del veterinario.

Aquella Sociedad quebró y poco después, daría origen a la Caja de Reaseguros Provincial, cuyos estatutos se aprobaron en diciembre de 1907, en los que se contemplaba amén de otros ingresos, un impuesto provincial por res sacrificada que daría estabilidad a la Sociedad y donde se reconoce la figura del Inspector de la Caja.

La labor zootécnica de nuestro compañero se desarrollaba en dos aspectos: primero, organizando, con criterios zootécnicos el servicio de paradas de toros sementales; segundo, reorganizando los concursos de ganado vacuno que iniciara su predecesor, Javier de Aramburu e Iriarte [17] , el primer veterinario guipuzcoano y primer veterinario de la Diputación guipuzcoana.

En otro aspecto, Olalquiaga contribuyó a dar una tónica científica y racional, a los concursos de ganado que se celebraban en todas las localidades con motivo de las fiestas patronales, pretendiendo que perdieran el concepto de número festivo, para que alcanzaran valor en una competición leal y provechosa de la producción ganadera; con este objetivo, Olalquiaga, en colaboración con los veterinarios locales, organizaba magníficas exhibiciones de bovinos perfectamente clasificados y reseñados, sistema que, con las lógicas modificaciones, persiste en los actuales programas y que constituye el momento esperado por el casero para presentar sus reses ante la admiración del público y en espera del fallo de jurados competentes.

Así, por ejemplo, figura en el Jurado del Concurso de Agricultura y Ganadería celebrado el 6 de octubre de 1905 en Bergara [18] o en el de San Sebastián [19] celebrado el 7 de julio de 1906 siempre nombrado por la Diputación y en el caso de la capital donostiarra, junto a Luis Sáiz Saldaín que con el tiempo sería su sucesor. En 1907, junto a D. Gervasio Casas Idarreta, veterinario de Irún, formará parte del concurso organizado con motivo de las fiestas euskaras de la ciudad fronteriza [20].

Otra actividad que desarrollaba Olalquiaga eran las clases a ganaderos sobre policía sanitaria de los animales domésticos, en la Granja Escuela de Fraisoro (Zizurkil).

El 13 de setiembre de 1905, a propuesta del director de la Granja-Escuela de Fraisoro, Henri Delaire, la Diputación provincial guipuzcoana aprobaba la creación del Libro Genealógico "Herd-book" de la raza pirenaica, a semejanza del que había creado en 1901 la Sociedad de Agricultores de los Bajos Pirineos.

También se creó la Comisión del Herd-book, en la que se integraban los diputados provinciales Joaquín Carrión y Tomás Balbás, los técnicos León Olalquiaga Aseguinolaza, Ignacio Camarero-Núñez y Henri Delaire y tres agricultores prestigiosos, Trinidad Hurtado de Mendoza, Luis Larrauri y Juan Olasagasti [21].

El 16 de diciembre de 1905 [22] , la Diputación Provincial de Guipúzcoa analizaba el borrador de Reglamento del Servicio de Paradas de Toros de la Provincia, obra de Olalquiaga, enriquecida con una aportación tendente a la desaparición de las paradas particulares que proponían los diputados Carrión, Meque y Murua, se aprobó por unanimidad y se acordó su entrada en vigor en julio de 1906.

Era la primera reglamentación que se implantó en España relacionada con los servicios de paradas de toros [23] El texto marca una nueva orientación y recoge los métodos zootécnicos que entonces se aconsejaban para el fomento ganadero.

Su puesta en funcionamiento contó con la oposición de los sindicatos ganaderos guipuzcoanos que, aunque el sustantivo pueda inducir a errores, en realidad eran asociaciones locales o comarcales de ganaderos «jauntxos» caciques rurales, para la defensa de sus intereses económicos y políticos.

Estas organizaciones, especialmente las del distrito electoral de Bergara (Gipuzkoa) fueron campo de maniobras para políticos y manipuladas demagógicamente para satisfacer sus personales intereses, es el caso de Vicente Laffitte, conservador, presidente del Sindicato Agrario Guipuzcoano "Alkartasuna" con fuerte implantación en San Sebastián o Cándido Gaytán de Ayala, Conde del Sacro Romano Imperio, de filiación carlista (jaimista se denominaban entonces), diputado por Bergara y presidente del sindicato ganadero de Bergara y a su vez ambos, presidente y vicepresidente de la Federación de Sindicatos de Gipuzkoa, respectivamente y los dos además, diputados provinciales.

Los dos políticos mencionados y Juan Olazábal Ramery, integrista, protagonizaron a partir de 1909 hasta 1913 una refriega con tintes políticos en la que se utilizó como arma arrojadiza el Reglamento de Paradas de 1906 y como víctimas a los técnicos de la Institución provincial.

Nuestro protagonista sufrió este acoso moral o mobbing de manera especial; su terapia consistió en la redacción y edición, posiblemente con el apoyo del Colegio Oficial de Veterinarios de Gipuzkoa, de un libro anónimo titulado En las astas del toro; finalmente sería exonerado públicamente de todos sus cargos, tras el oportuno expediente, a finales de 1912, después de año y medio de sufrimiento.

Los inspectores del Cuerpo de Inspectores de Higiene y Sanidad Pecuaria destinados en Gipuzkoa, D. Jesús Luque Arto, Inspector provincial y D. Francisco Pastor Calvo, destinado en la Aduana de Irún, salieron también en su defensa en un denso informe que remitieron a la Diputación guipuzcoana y que luego publicarían [24] para general conocimiento, en el que además de alabar las mejoras obtenidas en el ganado bovino del país, aportaban una serie de sugerencias, todas loables a la gestión de nuestro protagonista.

A pesar de la total exoneración de culpa, la Diputación, para no hacer un feo a uno de sus diputados, encargó al presidente que «hiciera presente al Sr. Inspector de paradas que es incompatible el cargo de Inspector con el tráfico de la compra-venta de ganado por cuenta propia o ajena». Un diputado era un «intocable», por encima de un «funcionario por selección».

Perfil humano

Durante los años que Olalquiaga desempeñó el cargo, recorrió toda la provincia hasta sus más recónditos caseríos; divulgó en sus amenísimas charlas, en humorísticos escritos, los modernos conocimientos de zootecnia, de higiene, de alimentación, de manejo del ganado. Olalquiaga entraba lo indispensable en la oficina y a horas intempestivas; en cambio, muchos días y semanas enteras pasaba en el campo, visitando caseríos, estudiando reses y los medios de explotación, dando lecciones prácticas a los caseros en su propio medio y con la terminología adecuada, para su mejor comprensión. Fue su obra de zootecnista labor de apostolado, hecha con entusiasmo, impregnada de abnegación, con grandioso desinterés.

Fue hombre jovial y serio y sobre todo bondadoso. Recibía como pago el cariño de los caseros y la mejora constante del ganado vacuno guipuzcoano. Espíritu franciscano puro, que en algo contrarió a su salud, murió en su domicilio de la donostiarra calle General Lersundi, el 28 de marzo de 1919, sin alcanzar los sesenta años, cuando todavía se podía esperar mucho de sus conocimientos, de su cultura y de su gran actividad personal.

El diario "El Pueblo Vasco" del 29 de marzo de 1.919, publicaba la esquela que el Colegio de Veterinarios de Gipuzkoa dedicaba a D. León Olalquiaga Aseguinolaza, director del Servicio Pecuario de la Diputación Provincial.

En agosto de 1946, la villa de Segura fue escenario de un homenaje póstumo que en su memoria le tributaron los veterinarios guipuzcoanos, con una conferencia que dictó en la Casa Consistorial de la Villa, el insigne veterinario e historiador, don Cesáreo Sanz Egaña, descubriendo una lápida en la casa natal de Olalquiaga, con la leyenda: La Diputación de Guipúzcoa a la memoria del que fue su funcionario, don León Olalquiaga, por su labor para el fomento y mejora de la ganadería del país. 11 agosto 1946.

Fuentes

ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. D. León Olalquiaga y Aseguinolaza y D. Luis Sáiz Saldaín; su contribución a la riqueza pecuaria de Gipuzkoa. Boletín de la RSBAP. Tomo LII, 1996-2.

Elaboración propia

Autor

José Manuel Etxaniz Makazaga\. Doctor en Veterinaria\. Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País \(RSBAP\)\. Real Academia de Ciencias Veterinarias de España \(RACVE\)

Notas

[1] Archivo Histórico Diocesano de Gipuzkoa (AHDG). Parroquia de Segura. Libro de Bautismos, folio 33.
[2] Idiazabal, 1804-Azpeitia, 1868.
[3] Bergara, 10-XI-1857- 27-XI-1926.
[4] Zumaya, 30-VIII-1898, Madrid, 31-I-1990. Hay una referencia a Ramón Olalquiaga en Ciencia Veterinaria, 1949, pág. 161.
[5] Archivo Facultad de Veterinaria de Madrid (AFVM). Libro 31, Folio 289.
[6] Archivo Municipal de Beasain (AMBea). E-154. Libro de actas de 30.03.1884 hasta 17.04.1887, pág. 232 vta. y 234.
[7] AMBea E-153. Libro de Actas desde 28.4.1887 hasta 28.4.1892, pág. 34 vta.
[8] AMBea. E-153. Libro de Actas desde 28.4.1887 hasta 28.4.1892, pág. 137.
[9] AMBea.153. Libro de Actas desde 28.4.1887 hasta 28.4.1892, pp. 137 vta. y 138.
[10] Archivo Municipal Segura ( AMSe). A-1-16-15, Libro de Actas.
[11] Boletín Oficial de Gipuzkoa (BOG) nº 72 de 14.12.1891.
[12] Archivo Municipal de Zumaia (AMZu). Caja 80.
[13] ODRIOZOLA OYARBIDE, Lourdes. Zumaia Historia. Pp. 545-546. Zumaiako Udala. Zumaia, 1998.
[14] Archivo General de Gipuzkoa (AGG), JD IT 1539/175
[15] AMZu. Carpeta 270-5.
[16] KUTXA. Archivo Histórico. P-08-01-10. Folios 250 y 251.
[17] ETXANIZ MAKAZAGA, J. M. (2008). Javier Aramburu Iriarte. Primer veterinario guipuzcoano. Boletín de la RSBAP. Tomo LXIV-1-2008. Donostia-San Sebastián.
[18] BOG nº 47 de 18.10.1905.
[19] BOG nº 11 de 25,7.1906
[20] AMI. Libro de Actas A/01/0135/090/R.
[21] BERRIOCHOA AZCARATE, P. El sector agrario guipuzcoano y las políticas provinciales durante la Restauración. pp. 336-337; Diputación Foral de Gipuzkoa; San Sebastián, 2009
[22] Libro de Registro de las Sesiones de la Diputación de Guipúzcoa, 1905, pp.115-124.
[23] SANZ EGAÑA, C. (1973). "León Olalquiaga Aseguinolasa (1859-1919)" en Semblanzas Veterinarias I, pp. 161-168. Laboratorios SYVA. León.
[24] Revista de Higiene y Sanidad Veterinaria nº 4 de 15.7.1.912