Perfil biográfico
Natural de Madrid.
Formación
Cursó la carrera en la Escuela de Veterinaria de Madrid.
Actividad profesional
Medina de Rioseco (Valladolid). Las primeras informaciones de las que disponemos le sitúan en alguna localidad vallisoletana del partido judicial de Medina de Rioseco, donde colabora en la creación de un colegio comarcal de veterinarios, embrión de lo que sería el colegio provincial [1].
Zestoa (Gipuzkoa). En la sesión plenaria del Ayuntamiento de Zestoa celebrada el 5 de junio de 1904, se acordaba el nombramiento de D. Domingo José Ramón Méndez Pallarés, natural de Madrid, como Veterinario Municipal con el sueldo anual de 400 pesetas.
El 9 de noviembre de 1905, el Pleno se enteraba de la instancia presentada por el veterinario municipal manifestando la necesidad de adquirir 300 botes de cristal o de porcelana para que, los que sacrifiquen cerdos, remitan dentro de los mismos, un pequeño trocito de carne para reconocerlo al microscopio. Los corporativos considerando que tal inversión redundaría en beneficio de la salud pública, acordaron acceder a lo solicitado.
En la sesión del 21 de octubre de 1906, la Corporación analizaba la comunicación presentada por el veterinario "... para que se acuerde por este Ayuntamiento abonar la cantidad de 60 pesetas que próximamente costará la tirada de fotografías obtenidas por el Sr. Frederic de San Sebastián para repartirse gratuitamente entre todos los labradores que tomaron parte en el concurso celebrado en esta villa...", denegando la solicitud por no existir consignación presupuestaria al efecto.
Fue un colaborador habitual de la publicación quincenal guipuzcoana Gipuzkoako Nekazaritza que se publicó entre septiembre de 1903 y finales de 1907. Este medio de difusión le fue encargado por la Diputación de Guipúzcoa al perito agrícola y profesor de la Escuela Agraria de Fraisoro, Ignacio Camarero-Núñez Arizmendi, (1881-1910) [2] , de quien debió ser estrecho colaborador.
El 22 de septiembre de 1907, se daba cuenta de una instancia presentada por D. Ignacio Olazábal y consortes, manifestando:
Que el Veterinario Municipal D. Ramón Méndez Pallarés ha formado un reglamento de Sociedad de Seguros sobre ganados y que ha denominado a tal Sociedad "Municipal", llegando hasta el punto de estampar las armas de la Villa y el sello especial en los ejemplares de dicho Reglamento.
Que así mismo los firmantes de dicha instancia han querido enterarse de si el Ayuntamiento autorizó a dicho señor para que llamara municipal a la expresada Sociedad y para usar las armas del municipio en los ejemplares del repetido Reglamento y se han cerciorado que tal autorización no existe.
Que esto, como no se ocultará a la ilustración de los Sres. que componen esta Corporación, es un abuso que exige inmediata reparación.
Que en su afán de dar vida a la Sociedad que pretende constituir, ha llegado hasta las amenazas y para que el ilustre Ayuntamiento se convenza de la certeza de esta afirmación, pueden citar algunas, como la de que a todo propietario de ganado que no pertenezca a la repetida Sociedad, cobrará más por visita y la de que, con el más fútil pretexto, ordenará la cremación o enterramiento de las reses que se presenten en el matadero y que no estén aseguradas.
Que, a juicio de los exponentes, hechos son estos que exigen correctivo pronto y seguro, pudiendo llegar el municipio, si sus correcciones no surtieran efecto, hasta la destitución o retirada de la subvención que satisface al Veterinario Municipal y anunciar la vacante, en la seguridad de que los firmantes contribuirán gustosos al sostenimiento del veterinario que sustituyera al actual y no tuviera más pretensiones, y que el vecindario no perdería con la sustitución, ya que el Sr. Méndez, a menudo se ausenta de esta Villa, abandonando su obligación, y aun cuando se halla en la misma, demuestra poca actividad y celo al ser requerido para prestar sus servicios profesionales.
Y, además, los suscribientes que forman la mayor parte de los vecinos de esta Villa de Cestona, no pueden tolerar en lo sucesivo, la actitud o intención vengativa en que obra dicho Sr. contra los que se encuentran ingresados en la repetida Sociedad y, por lo tanto,
Se hallan en la necesidad y deber, de suplicar a este Ayuntamiento que se digne anunciar vacante la plaza de veterinario de esta Villa, exigiendo, como a los demás empleados que prestan sus servicios en esta localidad, la condición necesaria e indispensable, de poseer el idioma vascongado, cuya condición se omitió al ser nombrado aquél por el Ayuntamiento que, en dicha época existía y ahora, el vecindario que ha de contribuir a sus sostenimiento, viene sufriendo los perjuicios consiguientes a causa de no poderse entender con el repetido Veterinario en el lenguaje expresado en este país.
Y que, por todo lo expuesto, suplican a este Ayuntamiento adopte acuerdo conforme a los deseos que los exponentes manifiestan en el cuerpo de esta instancia.
En su vista, y accediendo a lo solicitado en la primera parte de dicha instancia, el Ayuntamiento acordó significar a dicho Veterinario, la necesidad de que suprima en el Reglamento de Sociedad sobre seguros de ganados que ha formado la denominación "municipal", así como también las armas de la villa y el sello especial estampado sin autorización de esta Corporación en los ejemplares del repetido Reglamento.
En la sesión del 29 de septiembre de 1907, se daba lectura de instancia del Veterinario Municipal, que se sustanciaría en la del 13 de octubre de 1907, en relación con las condiciones que fijan el Ayuntamiento, los vecinos y el veterinario sobre el tema anterior.
Un año más tarde, en la sesión del 13 de octubre de 1908, la Corporación se enteraba de la solicitud de dimisión del Sr. Méndez Pallarés por haber sido propuesto por la Diputación de Bizkaia, para ocupar el puesto de Inspector de su Servicio Pecuario.
El 13 de noviembre de 1908, la Corporación nombraba a D. Venancio Recalde Olaciregui como Veterinario Municipal e Inspector de Carnes, con sueldo anual de 300 pesetas [3].
En la Diputación provincial de Bizkaia [4] . Su relación con la Diputación de Bizkaia parece iniciarse en 1906. En enero de aquel año escribe y fecha en Zestoa una propuesta dirigida a la Diputación vizcaína, para el uso de cuadernos milimetrados con el registro de una serie de indicadores de interés zootécnico y sanitario, utilización en el Caserío Modelo de Abadiano de hojas gráficas milimetradas en las que los vaqueros señalen diariamente la temperatura de la res, la producción lechera y las variaciones en su apetito, respiración y estado general, con el fin de detectar rápidamente los inicios de alguna enfermedad [5].
A propuesta de la Sección de Ganadería del Consejo Superior de la Producción, el Ministerio de Fomento, por Real Orden, le nombraba Inspector provincial de Higiene Pecuaria de Vizcaya en febrero de 1908 [6] , añadiendo además que era Inspector del mercado de Bilbao.
Aquel mismo año ya aparecen también algunos encargos realizados por el director del Servicio Agrario de la Diputación de Bizkaia al "Sr. Pallarés" para la adquisición de vacunas para el ganado, bien al Instituto Pasteur de Paría o al Instituto de Sueroterapia, Vacunación y Bacteriología Alfonso XII de Madrid, cuyo director era en aquella época el premio Nobel D. Santiago Ramón y Cajal.
El inspector provincial veterinario accidental, Jose Ignacio Guerricabeitia solicitó la colaboración de Méndez Pallarés para afrontar las enfermedades que afectaban seriamente a la ganadería de Bizkaia en el otoño de 1907 [7].
Sin embargo, en aquella época Méndez Pallarés escribía como subdelegado veterinario de Azpeitia (Gipuzkoa), porque oficialmente permanecía como Inspector municipal de Zestoa (Gipuzkoa) y remite a la Diputación vizcaína vacunas contra la fiebre carbuncosa y contra la perineumonía bovina. En su factura aparece incluso el coste de los telegramas cursados durante la gestión del pedido.
A partir de 1908 comienza su actividad en la gestión de las paradas de sementales de Bizkaia, apareciendo ya como inspector de tales paradas. Aquel año solicitó una partida de 5.000 ptas. para la adquisición de sementales. Por los informes que aparecen posteriormente, el número de sementales adquiridos fue importante, dando la Diputación una subvención significativa a los compradores de los mismos. La subvención oscilaba alrededor de un tercio del precio de compra, que se situaba entre 300 y 400 ptas. para los años 1908 y 1909.
La mayoría de los sementales adquiridos eran de raza parda alpina criados en la provincia de Guipúzcoa. Venancio Recalde, veterinario de San Sebastián, que antes lo había sido de Zestoa y de Azpeitia actuaba como intermediario de buena parte de aquellas compras. También aparecen referencias al veterinario subdelegado de Bergara Pedro Víctor Gallastegui y Julián García, veterinario establecido en Zarauz.
Presentó con asiduidad memorias sobre las actividades del Servicio, incluyendo las memorias económicas detalladas del mismo. En concreto, el expediente que hace referencia a la adquisición de sementales y novillas muestra una gran información que puede ser de interés para el estudio de la historia de la ganadería de las distintas comarcas vizcaínas [8] .
Durante su estancia en la Escuela Agraria de Abadiño, Ramón Méndez Pallarés fue protagonista, seguramente involuntario, de un conflicto que surgió en la Diputación de Gipuzkoa entre el diputado por Bergara Cándido Gaytán de Ayala, conde del Sacro Romano Imperio y de Villafranca de Gaytán, y el veterinario e inspector provincial de paradas de sementales D. León Olalquiaga Aseguinolaza.
Al parecer se había puesto en cuestión la política de exportación de sementales desde la Diputación guipuzcoana a Bizkaia propiciada por Olalquiaga y éste mostró las deficiencias que, a su juicio, mostraba en la materia, la política de selección llevada adelante por Méndez Pallarés desde su puesto en la Diputación vizcaína [9].
Director del Servicio Pecuario de la Diputación de Bizkaia y director de la Escuela Agraria de Abadiano
Desde su condición de Inspector de las Paradas de sementales de la Diputación, Méndez Pallarés accedió a la Dirección del Servicio Pecuario de la Diputación. No fue un proceso fácil. Su asentamiento en el Servicio Pecuario de Bizkaia contó con la oposición más o menos velada del director del Servicio Agronómico de la Diputación, Manuel Segundo de Larrea. Larrea había contado con el apoyo de importantes diputados de la materia como Trino Hurtado de Mendoza, con quien había elaborado memorias y proyectos [10] . En 1908 se le requirió a Larrea la elaboración del inventario del Servicio con el fin de facilitar el establecimiento de los dos servicios, el Agronómico y el Pecuario [11] . Las respuestas de Larrea son evasivas y muestran una escasa voluntad de cooperación. Aparecen quejas de Méndez Pallarés sobre esta escasa colaboración [12].
Asentado como director del Servicio Pecuario, continuó con sus trabajos de la promoción de las vacunaciones del ganado y de la mejora genética. Trató de mejorar la calidad de los sementales dedicados a las distintas paradas distribuidas por la provincia. Su trabajo adoleció seguramente de la sistematización que había habido en Guipúzcoa, pero, probablemente, la estructura organizativa de la provincia vizcaína era notablemente diferente de la guipuzcoana. Con todo, sus esfuerzos por mejorar la dotación de los sementales fueron innegables [13].
Participó en la organización y valoración de infinidad de concursos ganaderos, como el celebrado en Guecho en 1912 [14] , o en Bilbao en 1913 [15].
Igualmente, fue muy activo en la realización de campañas de vacunación del ganado frente a distintas enfermedades como la viruela ovina o la perineumonía bovina.
En 1911 se adquirieron 4.500 dosis de vacunas contra la viruela ovina que se utilizaron casi exclusivamente para vacunar los rebaños de Carranza y Orduña [16] . Con todo, su mayor obsesión tal vez fuera la perineumonía bovina y era habitual que aprovechara la celebración de ferias y concursos para la realización de demostraciones de vacunación contra esta enfermedad [17].
Dedicó grandes esfuerzos a la mejora de las instalaciones lácteas de la Escuela de Abadiño y de sus procesos de transformación de leche y elaboración de productos lácteos [18].
Promovió el aumento de la producción de leche de la Granja de Abadiño y su entrega a los centros benéficos [19] . Para ello, estableció una lechería que contaba con los últimos adelantos conocidos en la pasterización, homogenización y esterilización de la leche. Según informaba en el momento de la adquisición de dicha instalación, era de tal calidad que no la había similar en España en ningún centro oficial y que solo en el municipio de Berlín se podía considerar que hubiera una de tal tipo. El objetivo de tal instalación era mejorar la enseñanza de los alumnos en el manejo de la leche y en la elaboración de productos lácteos, pero también con el fin de asegurar la calidad sanitaria de la leche que se entregaba en la Casa de Expósitos, donde se iba a proceder a la sustitución de buena parte de las nodrizas por el suministro de leche de vaca de inmejorable calidad sanitaria. Para ello, estuvo en contacto con el responsable médico de la Casa de Expósitos, el eminente médico bilbaíno don Carmelo Gil, aunque bien pudo tratarse de la Maternidad, institución contigua a la Casa de Expósitos de la que Carmelo Gil fue director [20].
La lechería se nutría de la leche producida en la Granja y de la adquirida a los caseríos próximos. Aprovechaba los concursos y las ferias para desarrollar todo su potencial divulgador. En julio de 1907, en el concurso de Agricultura y Ganadería de Elgoibar (Gipuzkoa), fuera de concurso, fue recompensado con diploma de Honor y felicitación del Jurado por su "notable instalación de propaganda científica aplicable a la ganadería" [21].
En enero de 1918 todavía continuaba participando activamente en la vida social y cultural de Bizkaia. En la Asamblea anual de Sindicatos Agrícolas de Vizcaya, celebrada a primeros de enero en Bilbao, pronunció una conferencia desarrollando el tema «La explotación racional de la vaca de leche», el catedrático de Veterinaria D. Eduardo Respaldiza y Ugarte, y otra acerca de «La industria de la leche y sus transformaciones científicas a través de los tiempos en orden a la alimentación humana» [22].
En la Memoria de la asociación cultural vasca Eusko Ikaskuntza, aparece como socio con una cuota de 12 pts. [23].
A partir de 1921 la figura de Méndez Pallarés desaparece de la escena agraria vizcaína, y con él se inicia una progresiva desaparición de su obra en la Granja Escuela de Abadiano. Se cierran los servicios y se desmantelan las instalaciones, que se ceden a otros centros públicos o privados. Hubo un proyecto de reconversión de la granja en un centro de selección de ganado vacuno pirenaico, pero no prosperó, y en el año 1922 se inició el proceso de deterioro y desmantelamiento de la Granja [24].
La Asociación Provincial de Ganaderos de Vizcaya solicitó hacerse cargo de la Granja para destinarla a la enseñanza agrícola y a la mejora de la ganadería. No obtuvo tal concesión, pero si obtuvo en 1924, la gestión del Servicio Pecuario, hasta la llegada del veterinario D. Álvaro Arciniega, en 1925.
Fuentes
BERRIOCHOA AZCÁRATE, Pedro. Un centenario: Ignacio Camarero-Núñez Arizmendi (1881-1910); Boletín de Estudios Históricos sobre San Sebastián. pp. 125-148. 1910.
Elaboración propia
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga. Doctor en Veterinaria. Real Sociedad Bascongada de Amigos del País (RSBAP). Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE)
Notas
[1] Gaceta de Medicina Zoológica nº 20 de 15.10.1901
[2] BERRIOCHOA AZCÁRATE, Pedro. Un centenario: Ignacio Camarero-Núñez Arizmendi (1881-1910); Boletín de Estudios Históricos sobre San Sebastián. pp. 125-148. 1910.
[3] Información gentileza del responsable del Archivo Municipal de Zestoa, Fernando Arzallus, el 17.11.1994
[4] DEHESA SANTISTENAN, Francisco L, Etxaniz Makazaga José M, Zubiaur Madina Luis A. Ramón Méndez-Pallarés. Primer director veterinario del Servicio Pecuario de la Diputación de Bizkaia. Comunicación al XXIII Congreso Nacional y XIV Iberoamericano de Historia de la Veterinaria. Badajoz, 27 y 28 de octubre de 2017.
[5] Archivo Foral de Bizkaia (AFB). AX00531/004. 1906.
[6] Gaceta de Madrid (GM) nº 47 de 16.2.1908
[7] AFB. AX00296/003 1907-1908. Expediente iniciado a instancia del Gobernador Civil, quien da traslado a Diputación de la comunicación del Inspector provincial veterinario, Ignacio Guerricabeitia, sobre los brotes de epidemia en ganado bovino surgidos en la provincia, a efectos de llevarse a cabo las medidas oportunas de vacunación.
[8] AFB. AX00355/004. 1908 / 1912. Liquidaciones de gastos del Servicio Pecuario por cantidades invertidas en la adquisición de sementales y novillas con destino a los depósitos de las Granjas de Abadiano y Zalla, para su distribución entre las paradas reglamentarias durante el periodo comprendido entre noviembre de 1908 y marzo de 1912.
[9] BERRIOCHOA AZCARATE, Pedro. 1911: Incompatibilidades burocráticas sobre fondo caciquil en la Diputación de Guipúzcoa. Historia Contemporánea 40: 29-65- 2010
[10] AFB. AX00291/005. Expediente relativo a la propuesta elevada a la Junta Consultiva de Agricultura por Trino Hurtado de Mendoza, vocal de la misma y Manuel Segundo de Larrea, director del Servicio Agrícola expresando la necesidad de aumentar el número de paradas de toros.
[11] AFB. AX00296/018. 1908 / 1909. Comunicaciones dirigidas a Manuel Segundo de Larrea, inspector del Servicio Agronómico, al objeto de que sean presentadas las liquidaciones de cuentas pendientes, así como balance general e inventarios del Servicio Agrícola, de cara a la implantación y puesta en funcionamiento de los dos nuevos servicios Agronómico y Pecuario
[12] AFB. X-00297/06Expediente relativo a la negativa por parte del Inspector del Servicio Agronómico, Manuel Segundo de Larrea, a entregar las relaciones mensuales de gastos de su departamento, así como unos planos del Caserío Modelo de Zalla, al Inspector del Servicio Pecuario y Administrador de los Caseríos provinciales.
[13] AFB. AX00365/019 1917/1919 Expediente relativo a la administración de las cuatro mil pesetas asignadas al Servicio Pecuario para gestionar la compra de sementales con el fin de distribuirlos a las paradas reglamentarias que necesitan sustituirlos.
[14] http://getxosarri.blogspot.com.es/2014/05/1912-concurso-de-ganado-en-areeta.html
[15] Archivo Municipal de Bilbao (AMBi) 1913. Besalamano remitido por Eugenio Picaza Belaunzaran, presidente de la Comisión de Festejos del Ayuntamiento de Bilbao, a Martín Ciga, al director de la Granja Provincial de Abadiano Ramón Méndez Pallarés y a Trino Hurtado de Mendoza, convocándoles a la reunión que se va a celebrar para tratar sobre la organización del concurso agropecuario que se proyecta celebrar
[16] AFB. AX-00355/02
[17] AFB. AX00300/022. 1915. Acuerdo de la Comisión Provincial autorizando al Servicio Pecuario para adquirir la vacuna contra la perineumonía infecciosa que ataca al ganado
[18] AFB. AX00300/010. 1913. Informe de Ramón Méndez Pallarés, director del Servicio Pecuario, sobre la instalación de homogeneización y esterilización de leche montada por la casa Edmundo y José Metzger, en la Granja Provincial de Abadiano, con el fin de que se abone su costo. Se acuerda hacer el abono pero que no se vuelvan a hacer obras sin consignación presupuestaria
[19] AFB. AX00298/030.1911.
[20] AFB AX 00300/10
[21] http://meta.gipuzkoakultura.net/bitstream/10690/74667/1/AM_323654.pdf
[22] La Semana Veterinaria, II, nº 5 de 2.2.1918
[23] Eusko Ikaskuntza. 1918-1920. Memoria de la Sociedad. Estado de Caja. Títulos y Cargos. Lista de socios. San Sebastián. Imprenta y Librería "San Ignacio de Loyola". Vda. De Z. Leizaola. C/ Garibay, 28. 1920.
[24] AFB AX 00446/ 014
