Industries

MARTICORENA Y COMPAÑÍA

La Perfecta. Antigua fábrica de curtidos de Hernani (G), descrita por Bustinduy, a fines del s.XIX así: «La casa se dedicaba a la industria de curtidos desde el año 1839, en el que se construyó su primitiva fábrica en San Sebastián. En el patio está enclavada la chimenea principal, y otro pequeño edificio en el que se produce el ghas del alumbrado para toda la fábrica y sus anexos. El elemento de fuerza aplicado para su movimiento es el vapor, que se obtiene con los desperdicios de fabricación, los que se queman en un horno especial, aplicado a un generador de D'Naeyer, de 60 tubos y dos recipientes, con una superficie de caldeo de 120 metros cuadrados. Este generador, además de surtir vapor a los elevadores de jugos, fabricación de extractos tónicos y otros usos, da movimiento a una máquina de 40 caballos y á otra de 10. El taller donde sufren los cueros las primeras operaciones, llamado técnicamente lavadero, se compone de 4 pelambres o caleros mecánicos, y 4 inmóviles, de 6 pozos de agua clara en corriente, de un fulón o bombo, de una máquina de rebajar, y de los bancos necesarios para que puedan trabajar unos 25 operarios. A continuación de este taller, se halla la barriquería. Se compone de 4 series de a 10 pozos, de los cuales algunos tiene movimiento mecánico. Aquí reciben las pieles las primeras cortezas, y salen de él a los pozos del patio, después de haber sido coloreadas, graneadas debidamente hinchadas. En los del patio concluyen de curtirse completamente. Después de curtidas, entran en los talleres del rematado que son a la vez secadores, calentados en invierno por aire caliente y seco que impulsa un ventilador. Esta fábrica, sólo se dedica a dos especialidades; la suela y el becerrillo, cirado o blanco. Elabora al año 7.000 de las primeras, y 22.000 de los segundos, empleando 40 operarios. Los elementos que esta fábrica posee son tan fuertes y completos, que podría triplicar su producción actual». Ref. «La industria guipuzcoana a fines de siglo» 1894, p. 60-62.