Magnate castellano del reinado de Enrique II; adelantado mayor de Castilla, protagonista de la llamada Añagaza de Logroño de 1378, previa a la Paz de Briones y primer paso de la guerra entre Castilla y Navarra. Manrique prometió la entrega de Logroño a Carlos el Malo, declarándose vasallo del navarro y prestándole homenaje simulado, "afectando persecución y agravio por parte del rey D. Enrique", según la "Crónica" del primer Trastamara. Se había comprometido el Adelantado a entregar la ciudad riojana al rey navarro a cambio de 20.000 florines de oro.
Carlos II manda entrar en Logroño una guarnición de 300 lanzas navarras y gasconas; el 27 de abril de 1378 recibía del tesoro navarro 1.000 florines por la pensión anual que se le asignaba, pagándosele los 20.000 florines acordados el 23 de junio, declarándose vasallo de Navarra el 24 del mismo mes. Manrique, según relata Lacarra la traición, había situado en la ciudad algunas fuerzas fieles y en Navarrete 600 lanzas al mando de Pedro González de Mendoza.
"Entonces invitó a Carlos II a que hiciera acto de presencia en Logroño, pero algo debió sospechar éste, y se volvió desde mitad del puente del Ebro, diciendo que otro día lo haría buenamente. La captura del rey había fracasado, y como no podía prolongarse más tan ambigua situación, se decidió Manrique a apresar a la guarnición navarra que se había instalado en Logroño".
