Lexique

LINO

Recolección del lino. «El curso del lino es similar al del trigo. Se adelanta algunas fechas, tanto en la siembra como en la recolección. Según frase popular, el lino debe sembrarse el día de su homónimo S. Lino (23 de septiembre); las personas consultadas coinciden en esta apreciación. Se le reservaban las tierras que en la campaña anterior acababan de producir alholva. Abonaban la tierra en la medida de las posibilidades de cada familia. Araban primero para estirpar la hierba. Utilizaban para ello la rastra. Más tarde removían la tierra con el arado romano; y finalmente se procedía a la siembra con ayuda del mismo arado. Calculan la puesta a punto de la cosecha alrededor de la fiesta de Santa Marina ( 18 de julio). Se arrancaba a mano, labor sumamente penosa teniendo en cuenta la profundidad de las raíces y la época de sequía. Las actividades relacionadas con el lino se consideraban eminentemente femeninas. De ahí que la protagonista principal, y en muchos casos operaria exclusiva, fuera la mujer. Esto no la eximía de los demás trabajos de casa, ni siquiera de las faenas del campo. Con ser tan duro el esfuerzo requerido, no se le asignaba un tiempo adecuado y tenían que dedicarle los ratos libres».