Alcalde de casa y corte y del Consejo Supremo del emperador Carlos V, nacido en Bilbao. Participó en la guerra de los Comuneros y, terminada la misma, el emperador le mandó confiscar y secuestrar los bienes del conde de Ayala. El mismo rey le concedería grandes posesiones en Badagoz y, en 1524, le vendió por novecientos mil maravedís la casa solar de Orozco, que había pertenecido a Pedro de Ayala, conde de Salvatierra. Fundó la capilla de Santa Ana en su villa natal y gozó también de su favor la iglesia de San Antonio Abad.
Ref J. D.: "Biografía de claros varones de Vizcaya", en La Gran Enciclopedia Vasca, t. IV, Bilbao, 1966, p. 126.
