Lindero y paso del Arenal a la Sendeja, Bilbao. En el año 1754 decretó el Concejo de la villa perfeccionar el paseo del Arenal y con efecto de evitar que en sus alamedas y prado entrasen ganados hizo construir una pared baja y reja de hierro que lo cercase. En el paso a la Sendeja «donde antes estaba el puentecillo», se mandaron poner cuatro bancos de piedra con sus brazos y respaldo de hierro, en el paso de frente a la casa de Joaquín de Basabe, y éstas fueron las primeras cujas del Arenal, llamadas así por la denominación usada en aquella época para esta forma de bancos. Ref. Teófilo Guiard.
