Fábrica de hilados, tejidos y estampados de algodón. Antigua fábrica, situada en la orilla derecha del río Oria en Andoain (Gipuzkoa), propiedad de Zulueta e Isasi. Bustinduy la describe, a fines del siglo XIX, así: "Consta de dos grandes edificios de techos altos y anchas ventanas, sin contar con otros varios, como la casa del Administrador, portería, almacenes de primeras materias y de géneros elaborados, cochera, etc. Uno de los grandes edificios que hemos citado es de planta baja, y en él existen las secciones del batanado, cardería y manuares, de mecheras, de hilatura, de bobinadoras y urdidoras de preparación de urdimbres, adobados y de tejido. La sección del batán consta de 5 máquinas entre abridoras y batanes; la de cardería de 28 cardas y sus correspondientes manuares; la de mecheras, de 17 máquinas distribuidoras para mechas de clases gruesas, intermedias y finas; la de hilatura tiene máquinas selfactinas y continuas, sumando un total de 12.000 husos; y las de bobinas y urdido corresponden a 350 telares que componen el tejido. Todas estas máquinas son movidas por dos grandes ruedas hidráulicas que desarrollan una fuerza de 180 caballos, y por otros 150 caballos que reciben de otro salto de agua a 1.000 metros aguas abajo, y que se transportan por la electricidad. El otro gran edificio es de planta baja y primer piso. Es la planta baja existen 3 grandes cubas para blanqueo de piezas, 4 máquinas fundosas, 2 máquinas de estampar, un número considerable de rollos de cobre grabados, varias cubas de teñir, secciones de grabados, de aprestos de cilindros para el satinado y de plegado de piezas. En el piso se encuentran las oxidaciones para piezas estampadas y las cajas de vaporizar, sistema Mather et Platt. La fuerza motriz para mover estas máquinas es producida por una turbina de 50 caballos. El área de estos dos grandes edificios es de 8.400 metros cuadrados. Además de estos edificios existen también los destinados para secadero de piezas al aire libre, para fundición de hierro colado y bronce, para calderas y máquina de vapor de 60 caballos de fuerza que se utiliza cuando hay escasez de agua, y para carpintería y fragua. La luz eléctrica para el alumbrado la constituyen 500 lámparas incandescentes. Ya hemos dicho que a 1.000 metros aguas abajo de la fábrica se aprovecha un salto de agua. Hace cuatro años que se levantó un edificio para la instalación de dos turbinas de 75 caballos cada una y dos dinamos primarias, las que por medio de tres alambres delgados transmiten a la fabrica, donde hay otras dinamos secundarias, la fuerza producida por las turbinas. Esta instalación de transmisión de fuerza por la electricidad es la primera que se ha establecido en España. Varios son los productos que se elaboran en esta importantísima fábrica. El algodón, que se recibe directamente de New-Orleans o Salvannak, se transforma por medio de gran número de operaciones en empresas de varios anchos y gruesos que, después de blanqueadas, estampadas y aprestadas, quedan en piezas que se conocen en el mercado español con los nombres de "indianas" y "cretonas". Entre los tejidos producidos por esta fábrica cuéntanse los conocidos por "arabias", "patagonias", "lanillas", "patenes", "bombachos", "vichyo", "amures" o "labrados", artículos de diferentes gruesos y de anchos que varían de 64 centímetros a 1,50 metros. En géneros lisos se fabrican el luto, el mahón azul y cruzado azul. Puede decirse que esta fábrica es la vida de este pueblo, pues son pocas las familias de las que alguno o algunos de sus individuos no ganan el sustento en ella. Hoy ocupa unas 550 personas entre hombres y mujeres, siendo digno de notarse que todos los obreros, contramaestres, grabadores y administradores son españoles, y en su inmensa mayoría del país. Ref. "La Industria Guipuzcoana de Finales de Siglo", 1894, pp. 94-96.
