Castillo fronterizo sito en el valle de Araiz, cercano al despoblado de su nombre tuvo condición de señorial y perteneció al señor de la comarca D. Ramón de Otxoa. Su situación fue próxima a Betelu y consérvase la iglesia dedicada a San Donato como también los restos del torreón maltrecho que figura algunas veces en las guerras fronterizas con los guipuzcoanos. El terreno es frondoso y accidentado, muy poblado de varias especies arbóreas. pero como no está organizada la exportación se practica en abundancia el carboneo. Cruza por las cercanías la carretera de Pamplona a San Sebastián pero la vegetación arbórea oculta el lugar en que esa fortaleza se halló instalada. De alcaide de ese castillo nos constan tan solo los siguientes: En 1306. Don Martín de Aibar hasta 1312: en 1328 hasta 1331. Don Martín García de Olloki: y en 1933. D. Martín Iñiguez de Ursua hasta 1339. Con antelación hemos hallado en la Alcaidía de este castillo en 1294 a D. Miguel Martínez de Zuasti, designado por los Reyes D. Felipe I y su esposa D.ª Juana; y en 1321, a D. García Martíniz de Olloki. Algunas excavaciones en el lugar arrojaron armas y monedas del s. XIII, que se conservan en el Museo de Navarra, Pamplona. Más detalles complementarios se encuentran consultando el Nobiliario de Argamasilla (tomo 1.° pág. 237 y el tomo 3.° págs. 74, 139 y 177). Asimismo menciona esta fortaleza el Sr. Campión en su 5.ª Euskariana (pág. 314). Y finalmente el Sr. Ruano (Anexión, págs. 39 y 155).Ref. Julio Altadill.
