La iglesia Parroquial de Santa María de Elexalde es un edificio barroco de comienzos del siglo XVIII, si bien cuenta con un importante vestigio románico en el ábside.
Aunque el templo está documentado ya en el siglo XI, el mencionado vano no es anterior a la primera mitad del XII. Es la pieza de mayor empaque de toda la fábrica, ya que el resto, aunque con algunos elementos interesantes, ha sufrido diversas remodelaciones no muy afortunadas. Es una construcción de una sola nave, planta alargada, doble vertiente, torre a los pies, sacristía adosada, y pórtico de moderna factura. Su nave dividida en cuatro tramos con bóveda de lunetos y fajones de arcos escarzanos sobre ménsula cuenta con un buen coro de madera en su parte posterior. Destacan varios vanos de estilo gótico-renacentista, el más importante el acceso principal en el lado sur, apuntado, de grandes dovelas e imposta moldurada, que presenta en una de las dovelas un hacha en relieve y en los sillares que sustentan el arco una cruz, además de un aguabenditera posiblemente coetánea del vano románico. Otros vanos góticos: tres en arco de medio punto en el ábside y sobre el acceso uno geminado apuntado al interior. El otro acceso en dintel adovelado es barroco y está bajo la torre, de dos épocas, la parte baja del XVII y la superior, moderna (1910).
El vano románico del ábside merece comentario aparte, dados los pocos restos de este período en Bizkaia. De factura un tanto basta, no refleja simetría, lo que es posible que denote la presencia de dos mitades que en su origen pertenecieron a vanos diferentes pero que tras la reconstrucción se reaprovecharon formando uno único. Muy abocinado, presenta tres arquivoltas de medio punto, polsera decorada con pomas y ornamento de sogueado y más pomas en el resto de los arquillos. Los fustes están decorados con motivos vegetales y animales.
El retablo mayor, de estilo neogótico de comienzos del siglo XX, es un buen ejemplo de esta estilística que copia al detalle las formulas góticas bajomedievales, y que básicamente se compone de sotabanco, predela, dos cuerpos con tres calles y ático y que alberga imágenes de San Blas, San Juan, San Andrés y Cristo crucificado. En los laterales del retablo dos tallas de una Andra Mari y del Arcángel San Gabriel. Junto a la iglesia parroquial se encuentra el Cementerio con portada neoclásica en arco de medio punto sobre imposta moldurada y frontón clasicista rematado con pináculos piramidales y cruz, toda ella en sillería.
