Concept

Idinarru

"Pellejo de Buey".

El saco hecho con piel de buey es considerado como medida para cereales y monedas de oro en las leyendas. Pero también es frecuente oír que existen pellejos de buey llenos de oro enterrados en determinados sitios, generalmente en despoblados y cavernas. Así cuentan que en Ereñusarre, montaña de la región de Gernika, donde se hallan las ermitas de San Miguel y de Santimamiñe y la célebre cueva de este nombre, envueltas en una atmósfera de leyendas, existe un idinarru lleno de oro. También en Erreberentzileku (Ataun), en el dolmen llamado Urrezuloko-armura situado en la cumbre Atxurbi (línea divisoria de Ataun e Idiazábal). En el monte Goikogane (Arrankudiaga) es un pellejo de cabra el que está enterrado con oro dentro, en Igozmendi (Aulesti) es una campana de oro, en Aritz (Leiza) se encuentra un arca llena de oro, en la sierra de Aralar, una devanadera de oro, propiedad de Mari. En los montes de Placencia, una palanca de oro; en Maruelexa de Navárniz (donde hubo un castro), un gran tesoro al igual queen el monte Saibei. En Udalax, una caja repleta de oro y lo mismo en la cueva de Mairuelegorreta, en la de Balzola y en la Iruaxpe (Goronaeta).

En la sierra comprendida entre Elgoibar y el alto de Irukützeta existen varios dólmenes, en los cuales -se dice- que hay otras tantas cajas llenas de oro. En la misma sierra señalan también una campana de oro, que puede ser la misma que la del dolmen de Irukützeta, donde a fines del siglo pasado varios individuos trataron de desenterrarla inútilmente. En Orozco me dijeron que debajo de una peña de collado de Austegarmin y en el dolmen de Pagozarreta había tesoros enterrados que unos extranjeros retiraron a principios de este siglo. Se cuenta que en el caserío Oregui (Osintxu) existen una artesa de cantero y una palanca de oro, en Intxurre (antiguo castro sobre Aldaba) una campana llena de oro, en la peña de Aizpitarte (Errenteria) un arca de lo mismo, en la cueva de Maltsoenborda (Urepel) un celemín lleno del precioso metal. En Urepel dicen también que en una caverna de la montaña Auza existe oro guardado por una serpiente y por un macho cabrío, de aquí aquel dicho: Auza, han baduk gauza, baina neok ezin ar "Auza, hay allí cosas, mas nadie puede tomarlas". Ref. José Miguel de Barandiarán: Eusko-Folklore, 1921, p. 5-6, 22; 1924, p. 21-26; 2.ª serie, n.° 6.