Denominación antigua del paraje hoy llamado Campo de Volantín; campo y heredades fronteras del río y del antiguo camino de Bustinzaurreta, Bilbao. Se completaron los pocos prados pertenecientes a la Villa en los primeros siglos, con otros solares más adelante adquiridos por el Consejo. En el año de 1560 compró Bilbao unos suelos de frente a la isla de Uribitarte: en el de 1594, por escritura fechada a veinte y seis de marzo, Pedro de Plaza, vecino de la Villa y de la anteiglesia de Begoña, otorgó a Bilbao todo el término y campo que le pertenecía en el de las Ibarras, en su camino hacia Deusto y en la ribera, hasta el lugar de la pesca y red de los colaques, y la isla que en aquella parte formaba el río. Por esta escritura, que fue de concierto de pleito, se abonaron al susodicho Pedro de Plaza setecientos cincuenta ducados por tresciencos solares o parcelas reconocidas en sus suelos. El Síndico Procurador de la Villa tomó posesión de dichos prados y heredades, con presencia del prestamero Merino del Señorío, el día 14 de setiembre del año de 1594. En el año de 1760, D. Vicente Tristán de Aboitiz cedió al Ayuntamiento, en permuta, seiscientos sesenta y nueve estados en el paraje de las Ibarras, nombrado arbolar de la grúa y el siete, a cambio de dos mil setecientos diez y nueve estados de tierra que la Villa le otorgaba en Azaloreta, terreno privativo de Bilbao en la anteiglesia de Abando. En el año de 1762, D. Diego Pedro de Allende Salazar y Castaños cedió a la Villa mil quinientos sesenta y cuatro estados de tierra, para alargar un tinglado que de orden de ella se fabricaba en el campo de Volantín (la cordelería de Antonio Ugalde) y dar a éste mayor ensanche, en cambio de otros mil novecientos y un estados pertenecidos de Bilbao en sus confines. En el mismo año permutó así bien D. Antonio de Castaños trescientos setenta y cinco estados de heredad en aquel paraje, por otros quinientos pertenecientes a la Villa. En 1810 se enajenó por la Villa una extensión de esta vega del Campo de Volantín a espaldas de la cordelería, en jurisdicción de Santa María de Begoña, de más de cinco mil quinientos estados: eran los suelos correspondientes a lo destinado "para enterrorio de los cadáveres de la tropa" (franceses) cuyos restos se trasladaron. Estos suelos eran arrendados anualmente, desde el siglo XVI, para la utilización de su prado y huertas, de donde derivó el nombre de "huertas de la Villa" con que hoy se designa a una porción de aquel antiguo campo. El uso del vocablo "Campo Volantín", que sustituyó ya en el siglo XVIII al nombre Ibarra, primitivo, va referido anteriormente. La más antigua noticia de la señalización en estos solares de una alameda y paseo público se refiere al año de 1770, en el cual se determinó "abrir y formar una calle recta desde el desembocadero del convento de ntro. Padre San Agustín en el Campo de Volantín hasta el sitio llamado la Grúa por ser el paseo público y el más usado y cómodo para el recreo común". Tiraron, pues, los montazgueros de la villa algunos árboles y abrieron en la extensión de las Ibarras una calle recta por alameda, y así se regularizó en una parte éste, hoy uno de los más frecuentados paseos de Bilbao.
Teófilo Guiard.
Teófilo Guiard.
