Esta corporación llamada también de los avironniers -remolares-, tenía el monopolio de la fabricación de los palos de lanza tan empleados antiguamente por la caballería. Las astas de lanzas eran en Bayona objeto de un gran comercio. Y tomaremos como prueba la mención que hace a principios del siglo XVI el embajador veneciano, André Navagero, con ocasión de su paso por Bayona y por los campos de los alrededores: "Aquí se pueden encontrar esas hermosas lanzas de justa y de torneo que se envían a toda Italia, y que tienen las astas de madera de fresno tan derechas. Para llegar a producir lanzas y picas de esta calidad, se plantan fresnos en viveros cuando son todavía muy jóvenes, después se les trasplanta dos o tres veces, teniendo cuidado de quitarles todas sus hojas y todas sus ramas y no dejando más que la cabeza. De esta manera crecen derechos y lisos y son aptos para fabricar las astas de las lanzas y de las picas. Su cultivo es general y produce gran placer el ver estos palos de fresno tan derechos y tan bien logrados". Con el descubrimiento de las armas de fuego, esta parte de la industria de la corporación se vino abajo y se dedicaron simplemente a la fabricación de remos. (Ver REMO). Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
