Militaires

Grandjean, Sebastián

Capitán en el 1.er batallón de la 3.ª media brigada y una de las infelices víctimas del terror. El capitán Grandjean se encontraba con su cuerpo en el campamento, entre Urruña y Hendaia, en 1793, cuando fue acusado de que se le había oído cantar ¡Oh Ricardo! ¡Oh mi rey!. Fue detenido y compareció delante del tribunal que lo absolvió. Al volver al campamento de los Sans-Culottes, el júbilo fue general. Pero los representantes del pueblo le hicieron detener de nuevo, y anularon el tribunal que fue reemplazado por una Comisión militar, que celebró sus sesiones en una de las salas del Palacio de Montaut. Grandjean fue juzgado aquí, condenado y ejecutado el mismo día.

Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.