Quartiers

GORRIZA

Barriada del municipio de Guirguillano, partido judicial de Estella, Navarra. Está enclavado a los 1° 50' 35" y 42° 43' 36", al E. del término y NE. de su capital, Echarren de Guirguillano, rodeado de numerosas alturas, en la orilla derecha del río Arga.
Caserío del valle de Mañeru, 1.° part. de la merindad de Estella, Navarra.
Fue Señorío de Juan Ramírez de Arellano y de su nieto Carlos. Poseyó un castillo sobre el que Altadill llegó a recopilar los siguientes datos: "La existencia pasada del castillo de este nombre aparece incidentalmente revelada por el autor de las Euskarianas (5.· serie, p. 362) en sus minuciosos comentarios del episodio de Beotibar (año 1321), atestiguando según cita del P. Mariana, repitiendo narración del varias veces discutido historiador Garibay, entre fantásticas cifras de combatientes totalmente inverosímiles en aquella época, que Campión apunta con un juicio crítico de excelente analizador. El diccionario geográfico e histórico de la R. Academia de la Historia (Madrid, 1802, tomo 1.°), anota el caserío de Gorriza (pág. 309, 2.ª columna), precisando su situación en el valle de Mañeru, merindad de Estella, señorío de Belaskoain, contiguo al valle de Etxauri, en la margen derecha del Arga, a media legua de distancia. En mi Geografía de Nabarra (tomo 2.°, p. 591) le presento como caserío o granja agrícola, entre los componentes del municipio de Guirguillano, capital del Ayuntamiento, término de Etxarren, llamado Txarrentxulo, que conserva en ruinas una iglesia dedicada a la Virgen María. La población está reducida a 6 edificios y 12 moradores. Ese castillo reducido hoy a señorial mansión que en el siglo pasado ocupaba el Sr. Azkona, denominado "el patrimonial", amenazaba entonces ruina, pero ostentaba vestigiosas señales de fortaleza, dotada de aspilleras y residuos de almenas que la coronaban en parte, tan solo cabe ya denominarse más que testigo mudo del castillo de Gorriza o Gorrizia, sometido a la acción demoledora de los tiempos, la cual va consumando su obra que calificaríamos de silenciosa si no se interrumpiera el silencio, por los estrépitos de los parciales e irremediables hundimientos, que de vez en cuando se suceden en aquella pobre barriada. Como posesión señorial y no realengo, los cuadernos de Comptos reales no nos revelan nombre alguno de los alcaides que la gobernaran."