Lexique

GOLF

Como sucede con la mayoría de los deportes, existen muy diversas teorías, algunas un tanto pintorescas, sobre el origen del golf. Y como en otras muchas especialidades podemos encontrar precedentes en la Roma clásica, donde se practicaba un juego llamado "Paganica" con un bastón curvo y una bola recubierta de piel y plumas. Más próximo a nuestros días es el "Shinty" escocés, el "Kurling" y el "Lacrosse", también juegos de procedencia británica. Los holandeses creen ver en su "Kolven" el padre del golf, y como después veremos, también los vascos tienen algo que decir al respecto. Lo cierto es que, al margen de teorías más o menos pintorescas, el origen del golf moderno hay que buscarlo en Gran Bretaña a partir del siglo XV, dándose la circunstancia de que se prohíbe su práctica durante el reinado de Gustavo II. La razón de la prohibición de éste y de otros juegos tiene como objetivo practicar otros que, como el tiro al arco, sirven de preparación premilitar a los jóvenes británicos. Esta absurda prohibición es abolida al firmarse en 1502 el Tratado de Paz y es entonces cuando monarcas y cortesanos ponen de moda la práctica del golf. Jacobo I de Inglaterra no sólo impulsa el juego sino que concede al artesano James Nelvill permiso para fabricar y vender bolas de golf durante 21 años en régimen de monopolio, a cambio, naturalmente, del correspondiente impuesto para la hacienda real. En 1744 la Sociedad de Golf de Leith da origen a la Honorable Compañía de Jugadores de Golf de Edimburgo, cuyos miembros codifican las reglas del juego en número de trece, que con el paso del tiempo se mantienen en sus puntos esenciales. Se juega inicialmente sobre 22 hoyos para bajar después a 18, y hay que esperar hasta siglo y medio para que en 1919 los clubs ingleses adopten el recorrido de 18 hoyos. Los aficionados ingleses, en sus idas y venidas por el mundo, en sus viajes turísticos, en sus empresas comerciales o en sus expediciones bélicas, extienden por el mundo la práctica del golf, desde la India a Canadá, desde Nueva Zelanda a África del Sur. Y naturalmente son también ellos los que lo introducen en diversos puntos de Europa, muy especialmente en los puntos tradicionalmente elegidos para sus vacaciones. Es el caso de Biarritz, lugar muy frecuentado por ingleses, que practican con asiduidad el cricket y el golf. Uno de los puntos más concurridos por los amantes del aristocrático deporte es Pau, a donde se trasladan muchos componentes de los clubs ingleses cuando la climatología de su país entorpece la práctica de su "sport" favorito. En 1874 se inaugura en dicha ciudad una instalación dedicada exclusivamente a las mujeres que en esta época practican una especie de minigolf. Y llegados a este punto es obligado hacer referencia a una teoría, bastante pintoresca, sobre la posible raigambre vasca del golf. La interesante revista "Novedades", editada en San Sebastián, publica el 5 de febrero de 1911 un reportaje titulado "El golf es un invento de los vascongados" en el que se dice, entre otras cosas, que el golf "...es un refinamiento del juego genuinamente vasco que en unos lugares llaman cuñiya y en otros caliya. Todos nos hemos entregado a las emociones de la caliya o cuñiya, ignorantes, entonces, de que nos entrenábamos en el sport bautizado más tarde pomposamente con el nombre de golf". Este breve comentario motiva un interesante artículo de una firma tan autorizada como la de D. Julio de Urquijo en "Euskalerriaren Alde" en la que rebate con sólidos argumentos la teoría del anónimo comentarista de "Novedades". Además de los juegos citados, caliya o cuñiya, cita otros cuatro: churra, perracha, arrabilaka y anikote. Luego de hacer referencia a textos del P. Larramendi y Resurrección María de Azkue y extenderse en diversas consideraciones filológicas termina así su interesante artículo: "Sea lo que fuere, lo que puede afirmarse es que los vascos tienen especial aptitud para el golf. Lo prueba la facilidad con que aprenden los "caddies" vascos en San Juan de Luz y la sangre vasca que corre por las venas de Arnaud Massy, campeón del mundo en 1907. Massy es, en efecto, hijo de padre bearnés y de madre suletina". Este documentado artículo provoca otro de un erudito tan prestigioso como Telesforo de Aranzadi, que coincide esencialmente con los argumentos de Julio de Urquijo. Entre otras cosas escribe... "la rotunda afirmación de que el golf de moda es un refinamiento del juego vasco "kaliakuñia" es más pomposa que el nombre de golf; pero éste es un achaque periodístico o una gasconada..." Dejando de lado hipotéticas teorías y documentados argumentos vamos a aportar datos más concretos sobre el golf en el País Vasco. "La Voz de Guipúzcoa", del 6 de enero de 1902, comenta que la colonia inglesa de Biarritz rinde culto a su juego favorito, que el cronista titula "golfo". Leemos textualmente que "anteayer, a pesar de la niebla que hizo, jugaron varios partidos en la extensa llanura del faro". Pasan años desde esta cita y resulta casi imposible encontrar referencias al golf en la prensa donostiarra, sucediendo algo similar con las capitales hermanas. Lo que no cabe duda es que tanto en San Sebastián como en Bilbao se juega al golf, como podemos deducir de la noticia recogida en el citado diario donostiarra con fecha de 25 de marzo de 1909. "En los "links" de Ategorrieta se disputan pruebas de golf internacionales, ganando Gassiat de Baden-Baden, acudiendo lo más selecto de la sociedad donostiarra". Por lo que se refiere a Bilbao, ya en ese mismo año el Club Marítimo del Abra establece una sociedad de Golf, junto al campo de Tiro de Pichón de Neguri, inaugurándose oficialmente el 14 de noviembre de 1911 e iniciándose seguidamente las competiciones. Volviendo a San Sebastián se constituye en el año 1914 una Sociedad Anónima que preside el Marqués de Rocaverde con objeto de construir un Club de Golf en la preciosa vega de Lasarte, esperándose que pueda ser inaugurado dentro de este mismo año. Zarauz no se queda atrás y ya en 1916 asistimos a la disputa de la Copa del Presidente del Club, Duque de Lécera, que es conquistada por D. Tomás Olabarri. También se juegan partidos entre profesionales, destacando el disputado entre "El Sacris" de Neguri y "El Hoja" de Puerta de Hierro. El golf es practicado cada día con más asiduidad, si bien sigue siendo un deporte de élite. La lectura de las crónicas de los encuentros parecen "ecos de sociedad", y el Club de Lasarte, como los de Zarauz y Neguri, son punto de cita de la llamada "alta sociedad". El 27 de agosto de 1917 se inaugura el chalet del Club de Golf de Lasarte, asistiendo a la brillante ceremonia la Reina M.ª Cristina. El trofeo de inauguración es conquistado por Antonio Angulo y la Sra. de Güemes, frente a otras diecinueve parejas. Buena prueba de la calidad que alcanza el golf vasco es el hecho de que en el Torneo Interclubs que se juega en setiembre vence el Club de Lasarte, representado por los Sres. Augusto Heeren y Carlos García Ogara. Este jugador, tres días más tarde, conquista la Copa del Rey.