Quartiers

EGUIA

Uno de los episodios que más afectaron a la historia moderna de Eguía fue la inauguración del ferrocarril en San Sebastián. El 15 de agosto de 1864 hacia su entrada en la ciudad el primer convoy. Presidía la ceremonia el rey de España, Francisco de Asís, que viajaba de Madrid a París. La vía ferroviaria limitaría en gran parte a Eguía, abriéndose los pasos de Iztueta, Gros y Jai Alai. Los arquitectos Barrio y Goicoa apoyaron la construcción del nuevo cementerio, en el alto de Eguía, junto al caserío Polloe-enea. Fue inaugurado en junio de 1887, clausurándose el hasta entonces existente en el barrio de San Martín. El emplazamiento del camposanto en Eguía hizo de este lugar zona muy visitada por los donostiarras. El año 1917 fallecía el Excmo. Sr. D. Fermín de Lasala y Collado, Duque de Mandas, a quien San Sebastián dedicó un paseo en Eguía el 9 de noviembre de 1926, llamado hasta entonces Paseo de Atocha. En su testamento, el Duque de Mandas donaba a la ciudad el Parque de Cristina-enea, cuya extensión era de 37.824 metros cuadrados. El Ayuntamiento se hizo cargo del mismo el año 1926, con la particularidad de que debía conservar el nombre que tenía y mantener la forma en que se hallaba cuando era propiedad privada, dificultando, en gran parte, su posterior conservación. El parque, con espesa arboleda, está situado al pie del barrio, junto al Camino de Mundaiz. El paso de propiedad privada a pública de esta finca fue hecho notable en la historia de Eguía. La casa situada en su interior sirve de residencia al Nuncio de su santidad en España. Cerca del Parque se encuentra el Colegio del Sagrado Corazón y el complejo de los E. U. T. G. Este mismo año de 1926, Eguía, y más concretamente el desde ese mismo año Paseo Duque de Mandas, contaba con una nueva iglesia. El 12 de mayo se inauguraba el templo de los PP. Franciscanos, muy ligados a la historia del barrio. La Orden se había establecido en San Sebastián el año 1606, precisamente en terrenos de Eguía. Su primer convento estuvo situado en la Zona conocida como Salagarnacha, propiedad de Tomás Arriola, junto al alto de Konkorrenea. Atendían a Ulía, Alza y Eguía. Abandonada la casa en 1835, un año más tarde fue utilizada como Cuartel de Ingenieros y, más tarde, como Escuelas Públicas. El edificio, situado junto al apeadero del ferrocarril, se derribó el año 1977. La parroquia de María Reina, en la Avenida de Ametzagaña, fue comenzada a construir el año 1975. A través de una campaña denominada "Operación ladrillo", cada vecino abonó el importe de uno, consiguiéndose inaugurar el templo el domingo 24 de abril del año 1977.-J. M. S.