Perfil biográfico
Nació en Oñati (Gipuzkoa) el 21 de julio de 1839, hijo de Alejandro Echeverría Legorburu y de Josefa Aramburu Yarza; sus abuelos paternos fueron Miguel y Joaquina y los maternos Sebastián y Maria Cruz [1].
Casó en Oñati [2] , el 14 de setiembre de 1872, con Polonia Cortabarría Galfarsoro y el matrimonio tendría cuando menos, una hija.
Existe constancia [3] de su residencia en Oñati (Gipuzkoa) y su condición de elector, lo que supone tenía cierta posición económica y su ejercicio como veterinario el año 1865.
Formación
Manuel Echeverría y Aramburu, hijo de D. Alejandro y Dª Josefa, natural de Oñate, provincia de Guipúzcoa; edad de 21 años; fue admitido en esta Escuela Superior de Veterinaria de Madrid el 15 de setiembre de 1860.
En el examen de primer año celebrado en junio de 1861, obtuvo la nota de Mediano en Anatomía y Exterior.
En el examen de 2º año en junio de 1862, mereció la nota de Mediano en Fisiología e Higiene.
En el examen del 3º año, en junio de 1863, fue Bueno en todas las materias.
En el examen de 4º año en junio de 1864, mereció la nota de Bueno en Cirugía y Sobresaliente en Herrado y Forjado.
En los exámenes ordinarios de 5º año en junio de 1865 fue Mediano en todas las materias.
Se revalidó de Profesor Veterinario de 1ª Clase el día 9 de mayo de 1866 [4]
Actividad profesional
En la sesión ordinaria del Ayuntamiento de Mondragón celebrada el 9 de julio de 1870 bajo la presidencia del alcalde José Mª Mendía, se leyó la instancia que presentó como vecino de Oñati, manifestando que era veterinario de 1ª clase según título expedido en Madrid el 16 de mayo de 1866, manifestando la superioridad de su título para optar a la Inspección de Carnes de la Villa, sobre quien la ejercía [5] , pero la Corporación le contestó que se dirigiera al Gobernador Civil.
El 27 de agosto de 1870 [6] , denunció ante la Corporación mondragonesa que el albéitar Martín Galdós no cumplía bien su cometido de Inspector de Carnes, porque el 21 de agosto consintió que en el matadero se vendiera el interior de una res sacrificada por Pedro Mendiguren, sin previo reconocimiento después del sacrificio, pero los munícipes acordaron no admitir la denuncia si no se presentaban más pruebas que su mero testimonio.
En octubre de 1879, siete tocineros de la localidad se quejaron por escrito [7] ante el Ayuntamiento de Oñati porque el Inspector municipal veterinario D. Mauricio Echeverría decomisaba las canales de cerdo que evidenciaran garristo, enfermedad que se conocía desde hace siglos y nunca había causado mal a nadie.
Los munícipes decidieron consultar con el subdelegado de Sanidad Veterinaria del distrito y Titular de Bergara, D. José María Sánchez Arrosarena quien manifestó en su dictamen que: las canales se pueden comer y sólo son malas en exceso; ahora, si el Inspector municipal Veterinario de Oñati ha ordenado que se quemen, él sabrá por qué lo ha hecho, pues yo creo que tendrá razones, pero no son de mi incumbencia. Después de tan sabia disquisición, pasó una factura de 15 pesetas por sus honorarios.
A partir de este momento se le pierde la pista.
Fuentes
Elaboración propia
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga. Doctor en Veterinaria. Real Sociedad Bascongada de Amigos del País (RSBAP). Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE)
Notas
[1] AHDG. Parroquia de Oñati; Título 18º Bautismos, folio 254vto, asiento 71.
[2] AHDG. Parroquia de Oñati, Título 9º Matrimonios, folio 190vto., asiento 52.
[3] BOG nº 137 de 15.11.1865. Censo electoral.
[4] AFVM. Libro 12º de Matrículas. (1860 - 1861). Pág.101.
[5] AMMond. Libro de Actas 1868-1878, folio 131.
[6] AMMond. Libro de Actas 1868-1878, folio 136.
[7] Archivo Municipal de Oñati (AMOñ). Z-218.29
