Orfèvrerie

Dinastía de los Sasa

Maestros plateros que realizaron numerosos trabajos en Pamplona y resto de Navarra durante el siglo XIX.

Antonio de Sasa, el más conocido de la familia, fue autor de obras con cargado carácter neoclásico como: un plato de la catedral de Pamplona (1804), la cruz parroquial de Irujo (1815), el cáliz de la catedral de Tudela (1817), el relicario de la catedral de Pamplona (1826), el relicario de San Román de Zirauki (1844), el de San Lorenzo de Pamplona (1848), etc.

Vicente Sasa, también platero, realizó los candelabros de la parroquia de San Lorenzo de Pamplona en 1818-19, y el relicario de San Nicolás en 1830. Otros componentes de la familia, no tan destacados en el arte, fueron: Pedro Antonio y Gregorio Sasa.