Representante de la Convention enviado en misión a los Pirineos Occidentales y del que existió durante mucho tiempo, incluso en el siglo pasado, un recuerdo funesto en el departamento del Gers y en Las Landas. Este hombre había dejado a sus colegas el cuidado de ocuparse del ejército de los Pirineos Occidentales y de las regiones limítrofes, aunque él mismo en sus cartas se da el titulo de "Representante en Gers Las Landas, los Altos y Bajos Pirineos". Vino, sin embargo, varias veces a Baiona y se encontraba allí el 24 de diciembre, pues en una carta al Comité du Salut Public se expresaba de esta manera:
"Estoy en Baiona para concertar con mis colegas Monestier y Pinet, un plan de operaciones uniformes con el fin de consolidar la tranquilidad pública, alentar el espíritu del pueblo y desbaratar las intrigas de los malintencionados. He visitado varias sociedades populares en donde mis exhortaciones han tenido un gran éxito. Vigilemos atentamente y el pueblo marchará siempre por la senda de la libertad. En mi última carta os había hablado de ciertos hombres que querían presionar sobre las opiniones religiosas. Yo he tratado de calmar este celo indiscreto; todo está tranquilo. La razón dando a la opinión un movimiento incalculable, el ejemplo de París encuentra muchos imitadores. El decreto que concede 800 libras a los sacerdotes que renieguen de su condición ha decidido a un gran número de ellos en el departamento del Gers y en Las Landas y la mayor parte se casarán. Tolerancia y persuasión, tales son los medios que he permitido poner en práctica. En los Altos y Bajos Pirineos hay todavía mucho fanatismo y el espíritu popular es muy vivo, excepto en algunas comunas. Nadie ha sido molestado, que yo sepa, por sus opiniones religiosas. Ningún sacerdote se ha secularizado, excepto J. P. Barrere, vicario episcopal pero ya se empieza a celebrar el decadí -último día de la década, en el año republicano francés- y las ceremonias del culto están relegadas a los templos. Pensaría que voy más allá de las intenciones de la Convención y que puedo comprometer quizás, el interés general, si intentase cambiar este estado de cosas. Tened la bondad, ciudadanos colegas, de darme vuestra opinión. La ley sobre el gobierno revolucionario necesita reemplazantes en los comités de vigilancia a causa de los funcionarios públicos que los constituyen. Esta ley exige, además, depuraciones en los distritos que, en general, no presentan una gran capacidad. Voy a ocuparme de estos asuntos interesantes, así como de los jueces de paz del departamento del Gers y de Las Landas. Monestier irá a los Altos y Bajos Pirineos, Pinet se quedará en Baiona y cerca del ejército".
En efecto, Dartigoyte no se ocupó de Baiona ni del ejército de los Pirineos Occidentales, cuya vigilancia dejó en manos de sus colegas.
Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
