Entités

DAMAS DE LA FE

Dames de la Foi, Damas de la Unión Cristiana. Comunidad religiosa establecida en Bayona en 1681 por sugerencia de monseñor Olce, obispo de Bayona. Conmovido el señor obispo por el grado de ignorancia en el que se encontraban las niñas pobres, concibió la idea de establecer en Bayona a las Religiosas de la Unión, llamadas también Damas de la Fe, y pidió al Ayuntamiento de Bayona que las hiciese llamar. La petición fue aceptada en la deliberación del 13 de marzo de 1679 y se escribió a la superiora del seminario llamado de las Hijas de la Fe, establecido en la ciudad de Libourne. Los vicarios generales favorecieron también la empresa, autorizando el 5 de mano de 1681 a Madeleine de Vergez, superiora, y a Catherine Plauteau, auxiliar, a ir a Bayona para poner los primeros cimientos del establecimiento. Pero no tuvieron suerte al principio. El asunto se alargó, pues la Corporación municipal empezó a poner, más tarde, dificultades. No obstante Luis XIV mandó cartas para recomendarles estas religiosas y les envió letras patentes en enero de 1667. Las religiosas compraron, a raíz de esto, unas casas y un solar en la calle Sabaterie, pero entonces la oposición vino de donde menos se esperaba: el Capítulo protestó por medio de Pierre Lafargue, diciendo que dicha fundación se hacía con gran perjuicio del público, que ya soportaba comunidades de ambos sexos en número excesivo para la pequeñez de la ciudad. Sin embargo, las religiosas estaban ya establecidas e hicieron un gran bien a Bayona y fueron muy estimadas. Marthe de Lalande dejó en su testamento, del 15 de abril de 1684, "a las Hijas del Seminario de la Fe una finca llamada Esperben, a reserva de pasar a Gatille d'Olive una renta vitalicia de 100 l.; deberán dar 3 l., invertidos en caldo, a los enfermos pobres de la ciudad, e irán a distribuirlo ellas mismas una vez por semana en el patio de la dicha d'Olive; mantendrán también, gratuitamente, una joven. Esta dama les lega también la finca de Baudone, con una vida, a condición de que enseñen durante dos meses al año, las obligaciones de la fe y del cristianismo, a las mujeres y jóvenes de la vecindad". El 1.° de noviembre de 1722 establecen un acuerdo con los carmelitas por el que éstos pasan a ser sus capellanes. En 1752 se encuentran en muy mala situación. M. de Moracin escribe al conde de St-Florentin: la misión de estas damas es la instrucción de los niños, sobre todo de los pequeños; misión que cumplen dignamente, rindiendo, en este aspecto, verdaderos servicios a Bayona, pero están mal y estrechamente instaladas. Deben estar más holgadas por las escuelas y el alojamiento de sus pensionistas. Letras patentes les autorizan, en 1779, a abrir una escuela benéfica "para los niños y los pobres y la instrucción de la religión cristiana" y compran una casa para incorporarla a su claustro y poder restablecer en ella la casa para incorporarla a su claustro y poder establecer en ella la casa de beneficencia. Mauri alaba sus escuelas gratuitas para los niños abandonados. A fines del s. XVIII eran 10 religiosas que tenían a su cargo 100 muchachas pobres, con 814 l. de carga y I.677 l. de renta. En el momento de la Revolución eran 8 religiosas y 4 hermanas conversas. Sus armas eran: en campo de azur, una cruz alzada de oro. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.