Perfil biográfico [1]
Nació en Bergara el 11 de febrero de 1918 en el seno de una familia relativamente acomodada. Su padre, D. Miguel Camacho Cebrián, era natural de El Viso del marqués, Ciudad Real y su madre, Dª Josefa-Antonia Jauregui Irízar era de Villarreal de Urretxua (hoy Urretxu); el matrimonio se estableció en Bergara en 1904 abriendo la Droguería Camacho.
Casado el 7 de setiembre de 1944 con Dª Miren Arantzazu Azkargorta Cortabarria, tuvieron un hijo, Ignacio, médico cardiólogo.
Falleció el 29 de diciembre de 2006.
Formación
Matriculado en la Escuela Superior de Veterinaria de León, debía comenzar sus estudios en 1934 pero la Revolución de Asturias obligó a demorar el comienzo hasta la segunda quincena del mes; luego, volverían a interrumpirse las clases en el trienio negro, para reanudarse en octubre de 1939.
Como anécdota, recordaba que durante el primer curso, los estudiantes de todos los cursos acordaron tomar vacaciones a partir del 8 de diciembre hasta el 7 de enero; la Dirección de la Escuela les sancionó a todos suprimiendo las "notas", de forma que en el curso escolar 1934/35, sólo hubo aprobados y suspensos, lo que supuso un castigo, especialmente para los más aventajados, con las consiguientes mermas de puntuación en los expedientes académicos; lo que no obsta para que en su expediente figuren trece notables, diez sobresalientes, que revalidara con sobresaliente y que durante el año 1939 obtuviera, por oposición, la plaza de Alumno Agregado al Servicio Facultativo de la Cátedra de Técnica Anatómica y Disección.
Finalizados los estudios en junio de 1941, se trasladó a Madrid para seguir el Curso de Ingreso en el Cuerpo de Inspectores Municipales Veterinarios, aprobando con el número 16.
Participó en el Curso de Inseminación Artificial Ganadera que, organizado por el Servicio Pecuario de la Diputación y el Colegio Oficial de Veterinarios de Gipuzkoa, se celebró en agosto de 1946.
En julio de 1960, en la Escuela Departamental de Bilbao, se Diplomó en Sanidad.
En abril de 1963 asistió al Curso de Cirugía organizado por el Colegio Oficial de Veterinarios de Gipuzkoa y celebrado en el matadero de Zemoriya de San Sebastián, impartido por el Profesor Tourmust, de la Escuela de Veterinaria de Toulouse, por lo que fue uno de los pioneros en la cuenca del Deba en practicar cesáreas, gastrotomías y otras intervenciones quirúrgicas al tiempo que enseñaba las técnicas a otros compañeros.
Actividad profesional
En el último semestre de 1941 o primero de 1942, se convocó en Bizkaia un concurso de méritos para cubrir algunas plazas vacantes, entre ellas Munguía, Amorebieta, Carranza y Durango.
D. Vicente solicitó varias, entre ellas Amorebieta; en aquella época había que mandar las solicitudes a la Jefatura Provincial de Ganadería donde confeccionaban la lista de admitidos y puntuaciones y la remitían a los ayuntamientos para que éstos hicieran el nombramiento conforme a la relación confeccionada. Pero normalmente ocurría que el Ayuntamiento, mediante otros sistemas, ya tenía su propio candidato; así ocurrió en Amorebieta, donde la plaza estaba destinada al hijo del anterior veterinario, de apellido Muguerza, que había cesado en la plaza voluntariamente, precisamente con ese objetivo.
D. Vicente encabezaba la lista por méritos, seguido de D. Arcadio de Llanos de Puente, que estaba en Ataun; obviamente, ambos presentaron el oportuno recurso ante la Dirección General de Ganadería.
Eibar (Gipuzkoa). Obtuvo el número 192 en las oposiciones a plazas de inspectores municipales veterinarios celebradas en Madrid en virtud de la Orden ministerial de 17 de noviembre de 1941 habiendo sido destinado para desempeñar en propiedad la plaza tercera de las vacantes de Inspector municipal Veterinario existentes en Eibar, tomando posesión el 3 de julio de 1942.
El 16 de setiembre de 1941 accede a la segunda plaza de Eibar por corrimiento de escala al haber renunciado a la misma Manuel Fernández Arín.
Bergara (Gipuzkoa). El 18 de diciembre de 1941, accede por traslado a la segunda plaza de Bergara, tomando posesión el 21 de diciembre y permaneciendo en la misma hasta el 30 de junio de 1985 en que accedió a la jubilación reglamentaria.
Actividad colegial
En el Colegio ostentó la Vocalía Técnica, bajo la Presidencia de D. Miguel Salaverría Bengoechea, entre 1956 y 1982; fue un colegiado ejemplar, asistiendo a todos los actos oficiales organizados por el Colegio, asambleas, comisiones, reuniones o festividades de San Francisco, en este caso acompañado de su esposa.
En 1997 fue el colegiado que pulsó la tecla que conectó el Colegio, oficialmente, con Internet, accediendo a la página Web de La Real Sociedad, cuando, ¡oh fallo de protocolo¡, él había sido siempre seguidor del Athletic de Bilbao.
Anécdotas profesionales
Veterinario militar honorífico. Durante la Contienda tuvo la fortuna de permanecer en su domicilio familiar de Bergara por ser el tercer hermano llamado a filas; sin embargo, cuando se movilizaron varias quintas, el año 1942, fue destinado al Batallón de Ingenieros Zapadores número 6 de San Sebastián, sirviendo como suboficial a las órdenes del entonces capitán Veterinario D. Enrique Sangüesa Lobera que le trató como a un hijo, hasta que se licenció en 1943.
Fue el mismo Sangüesa el que le animó a solicitar el ingreso en la escala honorífica del Cuerpo de Veterinaria Militar, lo que hizo en la confianza de que supusiera mayor comodidad en la vida cuartelera; su nombramiento como teniente llegaría una vez licenciado.
Compañeros admirables. Mantuvo excelentes relaciones con los sucesivos jefes provinciales de Ganadería, D. Miguel Bezares Sillero, D. Francisco Mombiela Senao y D. Vicente Pinto Alonso.
Recuerda con admiración a D. Ildefonso Herrador Sagasta, gran profesional y maestro en el buen hacer y trato con los ganaderos; "hombre bueno" solucionando los conflictos originados en los tratos de compraventa de ganado y otros problemas que pudieran surgir entre nuestros habituales clientes y con una mano izquierda extraordinaria; con él sobraban los abogados y los jueces.
Ya más recientes y de mayor trato profesional recordaba a D. Manuel Añíbarro Casado en Mondragón hasta su jubilación en 1977 y traslado a Alicante; Inocencio Arríen Echevarri, titular de Eskoriatza y Lenitz Gatzaga, Manuel Inchaurza Garma, de Placencia de las Armas, donde fallecería, Elías Ormaza Aguirre, en Mondragón de 1962 a 1964, José Miguel Iriondo Jayo, de Oñati y Mutriku, fallecido en lo mejor de su vida, José Mª Tellería Olañeta, su alumno particular, Ignacio Bengoa Echeverría, José Miguel Ariznabarreta Ereño, Carlos Garate Ibargüen..., y quizás algunos más que lamentaba no recordar.
Un parto en el caserío de los parientes. Recordaba D. Vicente una anécdota entrañable. Una tarde recibe el aviso del compañero Tellería Olañeta para que le ayudara en un parto complicado que se estaba produciendo en un caserío de Oñati de imposible acceso por carretera por lo que le informó que en determinado paraje le esperaría un joven con un todo terreno.
Se personó en el punto indicado y, efectivamente, dos jóvenes le aguardaban; en el trayecto les preguntó el nombre del caserío al que se dirigían y le contestaron que "Sanjurki". Resultó que el caserío al que llegaron era el de mi abuela materna y los que continuaban habitando eran viviendo los parientes Irizar; el parto se solucionó satisfactoriamente y nuestro protagonista conoció a sus primos terceros, "lehengusu txiki" de Oñati. Todo muy emotivo.
La hipocalcemia en el caserío Irure. Otra anécdota que recuerda se refería a su primera hipocalcemia, en el caserío Irure de Placencia de las Armas, un Viernes Santo de 1943, que tuvo que atender ante la ausencia del titular de la plaza; insuflé las ubres con una bomba de bicicleta y con gran asombro del casero y también en parte suyo, todo hay que decirlo, se resolvió el problema en pocos minutos. Todavía no existían las aplicaciones endovenosas.
La torsión uterina y el sasi-veterinario. También recordaba su primer caso de torsión uterina, en el que fracasó con gran disgusto por su parte y gran alegría de Inaxio, un sasi-veterinario de la zona que estaba presente en la cuadra y con gran suficiencia anunció de antemano que el caso no tenía solución; D. Vicente le aseguró que sacaría el ternero vivo pero, tragando saliva, después de ímprobos esfuerzos, tuvo que dar la razón al intruso, si bien le anunció que le demostraría que las torsiones tienen solución con la intervención del veterinario.
Afortunadamente, a los pocos días, se presentó otro caso en un caserío cercano del mismo barrio de San Juan. Mandó que llamaran a Inaxio y en su presencia, en pocos minutos, solucionó el problema ante la sorpresa de todos.
Más de cuarenta años de vida profesional, en una época en la que las jornadas duraban 24 horas, fuera invierno o verano, hiciera frío o calor, sin posibilidad de vacaciones o jornadas festivas, pero para D. Vicente, constituyó la felicidad de su vida y su trabajo, con todas las alegrías y sinsabores que, se imagina, también se producirán en otras profesiones.
Fuentes
ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. Albéitares y veterinarios municipales de Eibar (1877-1977). Boletín de la RSBAP. LXIII, 2006-1, pp. 81-114. Donostia-San Sebastián. (2006).
Etxaniz Makazaga, José Manuel. De herradores, albéitares y veterinarios en Ataun (1746-1980). Tomo LXVI-2-2010, de mayo de 2011, pp 491-558.
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga. Doctor en Veterinaria. Real Sociedad Bascongada de Amigos del País (RSBAP). Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE)
Notas
[1] ETXANIZ MAKAZAGA, J.M. (2004). Albéitares y veterinarios municipales de Bergara (1662-1985). Boletín de la R.S.B.A.P. LX, 2004-2 de diciembre, pp. 441-472. Donostia-San Sebastián.
