Non assigné

AYANZ

Dayanz. Antigua familia navarra a la que se otorgó el condado de Guenduláin en el s. XVII. Martín Gil de Ayanz era Señor de Larrea en 1358. Fernando o Ferrand era escudero en 1361. En noviembre de 1357, junto con otros caballeros navarros, libertó a su rey, Carlos II, de la prisión en la que se hallaba en Francia. La primera atención del rey fue para los vasallos que le sacaron de la prisión y de este modo Ayanz fue premiado con el gobierno de la Normandía. En 1362 era alcaide del castillo de Pintano y en 1364 se titulaba sargento de armas y guarda de los castillos de Pintano y Burgui. D. Carlos II le concedió a perpetuidad, en 1365, la casa, términos y pechas de Mutilva Baja (Mutiloa la Baja). En 1372 era chambarlen del rey. En consideración a sus servicios le dio éste la villa y castillo de Gallipienzo con todas las pechas, rentas y derechos, bailío, justicia baja y mediana, homicidios y calonias, perpetuamente para él y sus hijos masclos legítimos, procreados de su cuerpo y a sus descendientes, reteniendo el rey la alta justicia, la soberanidat y el resort. En el año 1378 fue hecho prisionero y sus estados tomados por el rey francés. Permaneció 10 años y 4 meses en la prisión de París. Murió en 1393 y el rey mandó decir misas por su alma. Otro Ferrando de Ayanz, casado con Toda Martínez, se armó caballero en 1389, y el rey le regaló el manto y otras ropas para el día de su caballería. En 1390 era merino de Sangüesa y en 1393 maestre hostal del rey. Ferran Martínez de Ayanz casó con Leonor, hija de Leonel, bastardo del rey Don Carlos II. Tenía este Ayanz, en 1419, la pecha de Lizarraga en pago de 4.000 libras que el rey ofreció en dote a su mujer. De Ferrán Martínez de Ayanz, hijo de Fernando el chambarlen, proceden los condes de Guendulain, según la genealogía del archivo de éstos. Carlos de Ayanz, señor de Mendinueta, hizo prisionero a don Fernando de Rojas, adelantado mayor de Castilla, al servicio del rey Don Juan II de Navarra contra el príncipe de Viana su hijo, y lo entregó al mismo rey, en 1453, bajo la condición de que diese libertad al príncipe, preso por su padre en Zaragoza, como se verificó. El rey don Juan dio además, perpetuamente, a Carlos de Ayanz, para él y sus sucesores en línea masculina de la casa y palacio de Mendinueta, el alcaidío del Castillo de Leguin y 300 florines de renta anual sobre el herbaje de Erlanz, en el valle de Roncal, y sobre las rentas de Zuazu. El príncipe de Viana reconocía también el servicio de Carlos de Ayanz, desde Nápoles, en 12 de abril de 1457. Decía que estando detenido, en poder de su padre en Zaragoza, tratándose de su libertad dicho Carlos cedió en favor de ella la persona de don Fernando de Rojas, el cual en actos de guerra fue preso por Ayanz y era prisionero suyo, pudiendo sacar de él grandes sumas de dinero si lo quisiere rescatar, en cuya consideración repetía el príncipe la gracia que su padre le había hecho, reservándose la superioridad y pleito homenaje. En el año 1481, los de Ayanz, señores del palacio de Guenduláin, fueron muertos a traición por los Artiedas, sus primos carnales en una cena. Los del linaje de Ayanz, que eran muchos, se pasaron entonces al bando del Mariscal de Navarra porque el Conde de Lerin había acogido en su casa a los fascinerosos. Carlos de Ayanz tuvo por hijo a Juan y ambos vivían por los años 1484 disfrutando de la renta sobre el herbaje de Erlanz. Francés de Ayanz, señor del palacio de Guenduláin, pretendió la jurisdicción del pueblo en 1540 pero se declaró que era del rey, por sentencia del Consejo. Ver GUENDULAIN. En 1663 el rey Felipe IV (VI de Navarra), concedió a D.ª Josefa Ayanz y Javier el condado de Guenduláin. Ref. José Yanguas y Miranda y José de Moret. Para posterior información v. Cuerpo C., Bibliografía.