Mitología. Planicie y collado en la sierra de Aralar, donde los gentiles según la leyenda, tenían costumbre de reunirse y bailar. He aquí una de las versiones de la leyenda que el año 1916 me refirió un zagalillo en aquel mismo lugar:
"Jaiegun bateen zelai ontan emen zebiltzen dantzan inguru ontako jentillek. Iparraldetik ostriin laño bat agertu ementzan laño zuri argi-argi bat. Alde ontara ementzeotorren. Jentillek arrittu eta beren arteko zaar baú galde ementzioen laño ue zer ote zegikeen. Zaarrak auxe esan ementzieen: "Sortu dek Kixmie, gureek egin dik. Amildu ni malloti beera "Jentillen izkuntzan Kixmie, tximue", Jesukristori esate ementzioen. Jentillek zaar ue amildu ementzoen eta ala ill. Lañoa berriz ba ementzeatorren beien gañera eta jetil danak iges egoaldera lasterka. Arrastaran'go zelaitxora irixtean ango armuran sartu ementzeien pillaka. An emen daare lurpetuak azkeneko jentillek. Armura ari Jentillarri esanten diogu."
"En un día de fiesta se divertían bailando los gentiles de estos contornos en esta planicie. Apareció en el cielo por el lado septentrional, una nube blanca, luminosa. Se dirigía hacia este lado. Los gentiles se extrañaron y a un anciano de entre ellos preguntaron qué podía ser aquella nube. El anciano les dijo esto: "Ha nacido el Kixmi, lo nuestro se ha acabado. Echadme de la peña". En la lengua de los gentiles, Kixmi, "mono", llamaban a Jesucristo. Echaron a aquel anciano gentil por el precipicio y así lo mataron. La nube, por su lado, se echaba sobre ellos, y todos los gentiles huyeron precipitadamente hacia el sur. Cuando llegaron al pequeño prado de Arrastaran se metieron atropelladamente en el dolmen de aquel Lugar. Dicen que allí están enterrados los últimos gentiles. Llamamos Jentillari, "sepultura de gentiles", a aquel dolmen."
Esta misma leyenda se halla localizada en el dolmen de Balenkaleku, en la cueva de Leizadi (Ataun), en Oiatrzun, en Jentileio (Urdiain), en Olarte (Orozko), en Arano, en la caverna de Iturbei (Hernani), etc. En ese bello relato se da cuenta del fin de la gentilidad en el País Vasco, como consecuencia de la propagación del Evangelio.
