Datos de 1921. En la procesión de Jueves Santo, solían ir ocho o diez jovencitos, a los que el pueblo llama aingeru zuriyak, "ángeles blancos". Su traje consistía en sotana negra y roquete blanco y portan en la mano un crucifijo. Solían ir junto a los pasos de la Oración del Huerto, del Ecce Homo y de San Juan Evangelista. Durante el trayecto cantaban una melodía especial con letra desarrollada en una larga serie de estrofas.
Ref. Anuario de Eusko Folklore, II, 53, y I, 53.
