Historia de Baiona. El Altar de la Patria recuerda uno de los más curiosos episodios de la historia de la Revolución en Bayona. El 24 de mayo de 1794, el representante del pueblo Pinet propuso a la sociedad de los "Sans-Culottes" que nombraran una comisión que daría una lista de los ricos bayoneses, con sus facultades al lado, "excepto los ricos cuyas tierras están en manos de la nación". A partir del día siguiente se organizó la ceremonia de la puesta de la primera piedra. Esta fecha tuvo lugar el 26, a las seis de la mañana, en la entrada de las Alamedas Marinas. Al lado del Altar debía elevarse una montaña, en la que todos los bayoneses, sin distinción de edad ni de sexo, estuvieron obligados a trabajar. El 9 de junio de 1794, el altar fue rodeado de flores y de guirnaldas; un grupo simbólico estaba compuesto por un viejo que representaba a la Patria y por un niño del pueblo que representaba a la piedad filial. Fueron pronunciados discursos por el ciudadano Leclerc. Después de un banquete fraterno y animadas danzas, la fiesta terminó con la "Pamperruque". Al día siguiente, el club de los Jacobinos adoptó al anciano y se comprometió a mantenerle "hasta el fin de sus días". El Altar de la Patria sobrevivió a la Revolución. Sus materiales sirven de soporte a la gran cruz central del cementerio de Bayona. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
