Musikakoak

Zortziko (2005ko bertsioa)

Como indica Azkue, letra, composición musical y danza del mismo nombre. Se la considera como la composición más característica de la música vasca, en ritmo 5 por 8; en palabras de Humboldt (1801) "canciones nacionales vascas de ocho versos", extremadamente popularizadas por el bardo Iparraguirre (Gernikako Arbola, Gitarra zartxo bat, etc.), aunque no sean mayoritarias en el cancionero vasco (55 de las 1.001 del Cancionero de Resurrección María de Azkuekue). Ver MUSICA. Pero el hecho de que existan o hayan existido zortzikos de 6 por 8, de 2 por 4 (belauntziko para el P. Olazarán) o, incluso, diferentes danzas de este nombre en Lanz, Altsasu o en los "ingurutxos" hace complicada la definición del mismo, ya que tal nombre significa en euskera "de ocho". También en cuanto a los orígenes existen discrepancias; ya en el s. XIX el musicólogo Francisco de Gascue (1848-1920) suscitó una enconada polémica que le enfrentó al resto de sus colegas, polémica que, desde otros puntos de vista, persiste aún hoy en día.

Teorías sobre el concepto "zortziko".

El musicólogo Carlos Sánchez Equinza, desechando la teoría de Juan Antonio Urbeltz que relaciona la voz con "sorchi" (soldado), proporcionando cierto carácter militar a esta composición, establece cinco teorías basadas en la derivación de "de ocho": 1.-E1 8 sería el denominador común del compás, opinión generalizada en la época de Gascue. 2.-Este compás sería el vínculo entre los variados e incluso diferentes ritmos del zortziko (Rodrigo A. de Santiago, 1974). 3.-El 8 sería el número de compases que integra cada frase musical (Gaizka Barandiarán, 1963), que sigue a Iztueta (1824). Comparte sustancialmente esta tesis J. I. Ansorena, siendo hoy la más extendida. 4.-Estrofa de 8 versos, en especial el zortziko txikia, que se canta (Eslava, Gascue, Gorosabel, Orixe, Riezu). 5.-Esta estrofa, al pasar del canto a la instrumentación a fines del s. XVIII, va perdiendo este significado para denominar a unos determinados compases y, finalmente, al de 5 por 8, con su puntillado característico, a comienzos del s. XX (Sánchez Equinza, 1991). Habría que entender, pues, la cuestión del zortziko de forma evolutiva, como una composición poética de 8 versos, no más remontable que al s. XVII, que a veces se baila. En la segunda mitad del s. XVIII se instrumentaliza y enriquece hasta hacer olvidar sus orígenes concretizándose en dos ritmos, el de 2 por 4 y otro de 6 por 8 o intermedio entre el 6 por 8 y el 5 por 8, predominando, finalmente, éste último. Tanto el concepto como el ritmo habrían cambiado con el tiempo constituyéndose en el zortziko actual, no sólo popular sino también culto en la obra de los maestros vascos como Guridi, Dámaso Zabalza, Usandizaga, Escudero, etc. El teatro lírico español tradicional cuenta con varios ejemplares de zortzikos; tales los de Chapí en "La serenata" y en "La bruja", el de Manuel Nieto y Fiacro Iraizoz en "Madrid Club", el de Chueca en "El año pasado por agua", el de Rafael Calleja y Vicente Lleo en "Los hijos del mar" y los de Amadeo Vives y Ramos Carrión en "Pepe Botella" y "Colomba". Ref. Etxeberria y Goiri, J. L. de: Danzas de Vizcaya. Bizkai'ko Dantzak, Bilbao, 1969; Leizaola, J. M. de: Estudios sobre la poesía vasca, "Ekin", Buenos Aires, 1951; Sánchez Equinza, Carlos: En torno al zortziko, "Txistulari" n° 146 (1991) y "C. E. E. N." n° 57, 1991.

Caracteristicas.

A continuación, los zortzikos que proporciona Resurrección María de Azkue en el capítulo titulado Danzas sin palabras de su Cancionero Popular Vasco.