Palacio de Bilbao (Bizkaia), situado en la confluencia de las calles Pelota, Perro y Santa María. Conocido también como "La Bolsa", este nombre parece responder a su antiguo uso como bolsa de contratación de mercaderes. Perteneció a los marqueses de Vargas y posteriormente a la familia Yohn; adquirido por el Ayuntamiento, fue restaurado y dedicado a Centro Cívico municipal. Las excavaciones llevadas a cabo con motivo de su rehabilitación, efectuada en 1992 por los arquitectos Alberto Sanz y Pedro María Basáñez, pusieron al descubierto restos de la muralla primitiva de la Villa y reforzaron la tesis de que se alza sobre una torre bajomedieval. Se trata de un palacio urbano construido hacia 1727, clasificable dentro del barroco ornamental del siglo XVIII, de severas líneas, fachada de tres cuerpos y recargada portada. Sobre ésta se encuentra una hornacina con la imagen de la Virgen de Begoña y frente a ella, una estrella señala en el pavimento el único punto de las Siete Calles desde el que se divisa la basílica de la Patrona de Bilbao. En el interior, un curioso patio triangular y una escalera de piedra de cuarto de círculo; en los rellanos de cada planta, miradores abalconados redondos se asoman al zaguán.
