Como escribíamos en la voz VASCO, el adjetivo vasco y su correspondiente adjetivo sustantivado, ingresan tardíamente para designar en castellano a los habitantes de Euskal Herria peninsular. Su uso en Navarra para aludir a los bajonavarros de la Merindad de Ultrapuertos es un obstáculo, así como la existencia de vocablos tales como v/bascongado, éuskaro, etc. muy arrigados en el s. XIX. La introducción de vasco como calco de "basque" se efectúa al calor de la I Guerra carlista pero su éxito no es ni pleno ni inmediato. Sí lo va a cosechar, sin embargo, el sintagma vasco-navarro acuñado por esas fechas con la intención de no excluir a Navarra en un adjetivo que le resulta exótico. Lo vemos en Casares (1839), "pueblo vasconavarro", y en la alocución de Felipe Ribero, virrey y capitán general de Navarra, con ocasión del primer aniversario del Convenio de Bergara (31 de agosto de 1840). Vargas (1842) habla de una "armée basque-navarraise". Entre la I y la II Guerra carlista hay un evidente estrechamiento de vínculos entre las cuatro provincias de Egoalde; en tales circunstancias es cuando prospera el nuevo adjetivo, en especial en las proclamas como la de la Junta carlista de 1848 que apela a los vasco-navarros para que "al grito de Laurac-bat, álcense como un solo hombre las cuatro provincias". v. LAURAK BAT NAVARRA. Tanto antes como después de la contienda se alude al País vasco-navarro directamente afectado por la misma y buen número de publicaciones ostentan esta apelación, como el semanario católico dirigido por el canónigo Manterola. El éxito le acompañó hasta bien entrado el s. XX, especialmente en Navarra. Una obra fundamental de la bibliografía vasca, aparecida entre 1911 y 1925, se denomina "Geografía General del País Vasco-navarro". La Memoria que las Diputaciones vascas dirigieron al Directorio en 1923 solicita una "Región Vascongada" sin desechar la posibilidad de que tal región se amplíe a Navarra pasando entonces a denominarse Región Vasco-Navarra. En 1924, Antxon Bandrés, junto con otros alpinistas, creó la "Federación Vasconavarra de Alpinismo" que agrupó a las entidades montañeras de las cuatro provincias que, con igual carácter, pasa a denominarse en 1974 "Federación Vasca de Montaña" y, en 1976, "Euskal-Herriko Mendizale Elkargoa". v. FEDERACION VASCA DE MONTAÑA. Unos años después, en 1927, se crea la "Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras" subsistente aún hoy en día en que el término ha caído en desuso, y es que, por aquellos años, tal vez por influjo del nacionalismo, asentado principalmente en Vizcaya, la voz vasco (en vez de vascongado, por ejemplo) se generaliza entre las capas intelectuales para designar a cualquier nativo de Euskal Herria. Eusko Ikaskuntza, nacida en 1918, la adopta en su nombre castellano: Sociedad de Estudios Vascos. Lo cual no es óbice para que, en 1931, cuando esta Sociedad redacta su Anteproyecto cuadriprovincial, la cuestión del nombre vuelva a surgir y se adopte el de Estatuto General de Estado Vasco, con la oposición de los miembros navarros no nacionalistas (Beunza, Oroz, Aizpún) de la ponencia. "El Sr. Beunza -rezan las actas- manifestó su disconformidad con el enunciado de Estado Vasco que silencia la personalidad de Navarra y que él no asumiría la responsabilidad de que el Estado se titulase vasco en vez de llamarse vasco-navarro, como a su juicio debiera ser designado. Hicieron análogas manifestaciones los Srs. Oroz y Aizpún". Ninguno de los tres cuestiona el modelo de Estatuto sino su nombre, que diluye la recia personalidad política de una entidad, el reino de Navarra, que fue Estado independiente hasta 1512. Días más tarde, la Comisión creada por la Gestora de la Diputación de Navarra hace suyo el Anteproyecto, cambiándole el nombre: Proyecto de Estatuto General del Estado Vasco-Navarro, multitudinariamente aceptado (229 ayuntamientos, de 267 que componían Navarra) en la Asamblea municipal del 10 de agosto de 1931. Factores de tipo político, entre los cuales, la introducción de la proporcionalidad, que favorecía a Vizcaya dentro del conjunto, hicieron fracasar en 1932 este Estatuto. Luego, la voz vasco-navarro quedó ligada a la parte de la ciudadanía navarra que se alzó en armas contra la República (principalmente los carlistas), adquiriendo nuevas connotaciones que la hicieron inaceptable por el nacionalismo. Sin embargo, y, de forma paradójica, la aparición del sintagma "País Vasco y Navarra" en los años 80, tras la cristalización de la Comunidad Foral de Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca, puede volver a resucitar en toda su primitiva virtualidad el más que centenario adjetivo vasco-navarro para designar nuevamente a la comunidad antropológica constituida por los cuatro territorios. v. NAVARRA, PAIS VASCO, VASCO.
Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA
Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA
