Toponimoak

VALENCIA

Topónimos de posible origen vasco. Sanchís Guarner hace proceder de la raíz éuskara ai los nombres de Aielo de Malferit, Aielo de Rugat y Aialt, este último lugar en Castell de Castells. Atribuye a la raíz aran (valle) el origen de Ares del Maestrat, Aras de Alpuente y Araia, en Alcora. Arte, voz vasca que significa «encina», es para él la raíz de Artana, Artesa, Artea y Arta, mientras que hace proceder de arri (piedra), el nombre de Arriola de Alcoy. Siguiendo con sus especulaciones Sanchís Guarner remite a etxe (casa) el origen de Eixea, en Ayelo de Malferit. También cree que nacen en la raíz gab (sima) los nombres de Gavarda, Gavaldá y Gavaldor, mientras que argumenta a favor de ibar (vega) nombres tales como los de Ivars, Ivorra, Ivor e Ivarsos. Para Sanchís Guarner, la población alicantina de Ibi significa, pura y simplemente, vado y opina que con el nombre vasco de ondar (arena) se han formado los de Ondara, Ondarella y Onada. Esta relación concluye con Segarra y Segaria (raíz sagar, manzana); Sarga y Sarganella (raíz presumible zarika, sauce) y Sorita (raíz zuri o blanco). Cosa digna de subrayarse, la casi totalidad de estos nombres tienen un origen identificable. En efecto, las características naturales de los distintos lugares mentados corresponden a esas vegas, simas, arena, etc., de que hablan las supuestas raíces euskaldunas. También convendrá recordar que otros muchos investigadores estudiaron antes que Sanchís Guarner la presencia de pistas vascas en tierras valencianas. El propio Labayru, en el tomo I de su obra sobre el Señorío de Vizcaya cita a Aspe y Picasarri, así como a Adsaneta y a la alicantina sierra de Aitana. Aspe, como señala Labayru, es voz vasca que significa debajo de la peña y ello conviene a este pueblo de fuertes sabores moriscos. Estos nombres presumiblemente euskaldunes en zonas tan alejadas, sirvieron para quienes defendían la tesis de que el vasco --o ibero-- se habló en tiempos sobre toda la geografía peninsular. v. VASCOIBERISMO. Los nombres «vascos» existentes en el reino de Valencia podrían dividirse en dos grupos. Uno, compuesto por aquellos vocablos de difícil identificación y que, en efecto parecen venir de lejanísimos tiempos. Y otros perfectamente identificables que, con facilidad, podrían deberse a los caballeros que participaron en la Reconquista y que eran de nación y lengua vasca. En este último grupo cabe alinear a los lugares ya citados de Arriola y Ondara, así como a otros muchos, comenzando por cierto pueblo valenciano que se llama, ni más ni menos, que Zarra.