Acuerdo de paz firmado el 13 de julio de 1713 en la ciudad holandesa de la que tomó su nombre entre España, Inglaterra, Francia y Holanda. Por medio de este Tratado se puso fin a la guerra de Sucesión española, al ser reconocido Felipe V como rey que, por ser nieto de los reyes de Francia y España, podía hacer creer que iban a desaparecer con su reinado las diferencias de criterio existentes entre Madrid y París, sobre las pesquerías de Terranova y que, como consecuencia, los guipuzcoanos y laburdinos reanudarían en buena armonía sus costeras. Pero, por medio del Tratado, Inglaterra se exigía de Francia la cesión de los países de Hudson, Nueva Escocia y Terranova. En adelante serían los ingleses los que proporcionarían pasaportes para navegar no sólo en Terranova sino también en todo el Atlántico Norte. No obstante, al capitular en Madrid el Tratado preliminar de paz entre las dos Coronas, el 27 de mayo de 1713 establecieron en el artículo 20 lo siguiente: "Su Magestad británica promete que mantendrá a los guipuzcoanos y a los demás súbditos de su Magestad católica en todos sus derechos de cualquier naturaleza que sean, y en la libertad en que han estado hasta ahora en la pesca de ballena y abadejo en Terranova, y para más exacta observancia se formará sobre esto un artículo en el tratado de paz". La información de los agentes del Consulado de San Sebastián era cierta, pues aunque la Reina Ana mostrara "alguna inclinación a condescender", los ingleses sentían "repugnancia", como lo prueba el que al redactar el último párrafo del artículo 15 del Tratado de Utrecht, de 13 de Julio de 1713, buscaron una fórmula que, sin apartarse en apariencia de lo estipulado en las negociaciones preliminares dejara abierto un portillo a subjetivas interpretaciones. El texto en cuestión quedó redactado como sigue: "Y porque por parte de España se insiste sobre que a los vizcaínos y otros súbditos de su Majestad católica les pertenece cierto derecho de pescar en la isla de Terranova, consiente y conviene su Majestad británica que a los vizcaínos y otros pueblos de España se les conserven ilesos todos los privilegios que puedan con derecho reclamar". A pesar del texto citado del Tratado, Gipuzkoa no quedó tranquila, pues aunque en las Juntas de Tolosa, de mayo de 1714, se limitan, ante las manifestaciones hechas por el Sr. Corregidor de haber recibido orden de Su Magestad para la publicación del Tratado de Paz y de Comercio, con Inglaterra, a expresar "su consuelo", pidiéndole su pronta promulgación, no tardó la Provincia, y en su nombre la Diputación, en poner de manifiesto los recelos que la redacción del artículo le suscitaba. Y, efectivamente, trajo sus derivaciones. Ref. Ciriquiáin-Gaiztarro, M.: Los vascos en la pesca de la ballena, San Sebastián, 1961. Ver CANADA, GUIPUZCOA, LABURDI, PESCA.
