Tabas.
Nombre común con que se conocía un juego infantil prácticamente desaparecido en el s. XX. Su denominación procede del elemento utilizado para la diversión, el astrágalo de un animal que posee pezuñas. Normalmente practicado por las niñas, en la zona de Navarra era también llamado karnakuluak (Urriza), yabak (Baztán) y exurkoak (Uztarroz). Existían diferentes variantes del juego, que combinaban las caras o posiciones que podían adoptar las tabas, normalmente pintadas de rojo: "carnes, zotes, huesos, culos...". Cada modalidad poseía una cantinela característica.
Telesforo de Aranzadi, al estudiar los juegos, nos indica lo siguiente. Las tabas, como objeto absolutamente natural, podemos decir que juegan en la etnografía europea desde los tiempos prehistóricos. Su antigüedad se remonta indudablemente hasta la época en que los europeos vivían de la caza y en la cueva de Santimamiñe (Basondo-Kortezubi) hemos hallado de todos tamaños desde 17 a 87 milímetros, es decir, de 2/3 a más de 3 veces el tamaño de las hoy más usuales en el juego. No es posible imaginar que con las mayores se pudiese jugar de la misma manera que con las pequeñas; pero sí podrían servir para sortilegios y una muestra de su importancia mágico-religiosa es la taba de bronce con dos asas, exvoto a Apolo Didimeo, de cerca de un codo de largo, llevada a Susa por Darío después de la toma de Mileto y el saqueo del templo a fines del siglo m a. de J.C. El juego de tabas no es exclusivo, ni mucho menos, del País Vasco; pero merece en él un estudio especial, entre otros motivos por la multiplicidad y concatenación de nombres. Tortolesak en Mondragón, tortoloxak en Zumarraga y San Sebastián, tortoloakak en Marquina, turtulizak en Oyarzun; kurkuluxak en Andoain; kurlu en Ispaster (en Hazparren kurlo = cabeza de alfiler); bolborita en Berastegui y Ernani (en Ondarroa bolbor = rincón); moltxahari en Alduides y S. Juan Pie de Puerto, mailtxor en Izturitz, mailka en Ezpeleta, mail en el Baztan y Labord; txarpako, txorpako en Ernani, atintun en Amikuze (Mixe); txoko en Oñate, Elorrio y Alaba; aloka en Oyarzun y S. Sebastián; exurko en Uztarroz, lotzún según Añíbarro; saca en Mañaria, Ochandiano y Ubidea, apon en Marquina, sacapon en Cestona. Dejando a cargo de los filólogos torto y kurku, recordaré que también los alfileres son materia de juego, a veces en combinación con las tabas; el rincón es más apropiado para el juego de canicas (bolitas de ágata (gata), vidrio, etc. ) y, más todavía el bocho. Las tabas pueden reunirse en moltxo o agruparse por mailak, lanzarse al txoko. Puede jugarse a tabas lanzando al aire una canica y antes de volver a tomarla cambiar de posición varias tabas, utilizando para ello varios dedos y hasta la palma de la mano; o puede lanzarse al aire una o más tabas y hacer aquella misma operación en el tiempo disponible, antes de volver a tomar las lanzadas a lo alto. El cambio de posición de la taba, origen de los lados, no permite más que cuatro distintas; las de más base son 1. y 2., esta última con más puntos de apoyo. Sus nombres en castellano son: 1 . chuca o saque; 2. taba o pone; 3. culo; 4. carne. En Cestona dicen: asake, apone, akulo, akarne, que explican los nombres de las tabas en varias localidades. Sería conveniente averiguar los nombres de estas posiciones en localidades en que el nombre de las tabas es más genuino. El nombre "sapakon", transposición de "sacapon", lo emplean en Lequeitio y, Oñate, no para las tabas, como en Cestona, sino para la perinola. Las probabilidades de que la taba caiga en una u otra posición son diferentes: en realidad la de equilibrio más fácil es la de convesidad hacia arriba, que los catalanes llaman "panxa"; y, ni gana ni pierde; aunque no tanto, por lo menos en anchura de base es, hoyo arriba; la de base estrecha y hacia arriba plana pierde probable; la de base estrecha y, hacia arriba en S y cóncava es la carne y gana. Como las tabas fueron indudablemente las precursoras de los dados no debe extrañarnos que a las posiciones menor probable se les asignase mejor suerte (o sortilegio) y a la más probable se le dejase en indiferencia. Ref. Telesforo de Aranzadi, Ejemplos de folklore material, en "Yakintza", n.º 3, 1933, págs. 229-236; - - Tabas y perinolas en el País Vasco, Revista Internacional de Estudios Vascos, Tomo XIV, n.° 4, oct.-dic- 1923, págs. 676-679.
Ainhoa AROZAMENA AYALA
