Lexikoa

Pala

Juego de Pelota a Pala. Como herramienta de juego podría considerársela la primera, e inmediata al juego de mano limpia en la evolución del deporte de la pelota. De su forma primitiva no se tiene exacto conocimiento. Pero una deducción lógica nos induce a pensar que indudablemente primero fue un simple palo o una sencilla tabla que poco a poco fue adaptándose al móvil para que era creada. Hemos visto en algunos pueblos a los chiquillos hacerse ellos mismos, con sus propios recursos, su herramienta de una forma grotesca que probablemente se acercaba mucho a lo que fue en sus primeros comienzos. Peña y Goñi nos habla de un famoso desafío entre Indart, uno de los mejores palistas vascos, y un riojano, a quien jugó utilizando como herramienta un garrote de los empleados para arrear a las caballerías. Entonces la pala era un verdadero armatoste pesado y antiestético que normalmente, si no pasaba del kilo de peso, no se estimaba aceptable.

La actual pala, con sus elegantes proporciones, resistencia y ligereza y demás cánones que debe cumplir, no es sencilla de fabricar. Prueba de ello es que apenas si en España hay dos fabricantes que las preparen con buen éxito, y más de una vez ocurre que al aficionado y al profesional, cuando tiene la mala suerte de romperla no le es fácil reponer su herramienta. Claro que también cada jugador, por sus peculiares características, precisa a su vez que la herramienta cumpla condiciones que sólo otro arte puede proporcionar. Nos referimos a ese rozar y acariciar los bordes y mango de la pala hasta dejarla a gusto del usuario, arte que pocos poseen, aun entre los mismos profesionales que generalmente acuden siempre al mismo en demanda de esa preparación tan pronto adquieren un leño nuevo, y entre cuyos virtuosos, el gran palista Urzay es único. Recordamos haber oído comentar a "Chiquito de Gallarta", que él, en su larga vida de pelotari, había roto y usado unas doscientas palas y que para poder decir "completas de mi gusto", solamente recordaba media docena. Y añadía que, además, no bastaba conseguir una pala con la que verdaderamente se jugara a gusto, sino que era preciso saber conservarla, que una herramienta buena, dejada abandonada, bastaba poco tiempo para que perdiera sus condiciones y no sirviera para nada.

La pala, estrecha por la base, se va alargando hacia el extremo opuesto, e igualmente aumenta su espesor de 2 centímetros en el mango a 5 centímetros en la punta. Ordinariamente tiene una longitud de 55 centímetros. Es de una sola pieza de madera de haya o de fresno escogida y cortada al hilo de la fibra, sin nudos, para evitar su rotura por el choque de la pelota, que, aunque sean pequeñas las usadas en este juego, son también duras y muy vivas.

La pala corta. Es un instrumento de las mismas características que la pala, aunque de dimensiones más reducidas.

La paleta. Tiene un espesor de 1 cm. a 2,5 cm. en toda su superficie; la longitud es de 50 cm. y su anchura de hasta 20 cm. Su peso oscila entre los 370 y los 480 gr. Se hacen de madera y suelen reforzarse con un travesaño embutido, de madera todavía más resistente. Ref. Bombín, L.: La Pelota Vasca, Barcelona, 1946. Ver Pelota.