Prelado superior de una diócesis, apezpiku (c..), ipizpiku (L), apezküpü (S), apez-gehien (S, Esk.), elizartzai (EKIN), gotzai (neol., B-M), gotzain (neol.); subir a la dignidad de obispo, ipizpikutu (L); Baionako Ipizpiku zinenean (Ax.), cuando eras obispo de Bayona.
Pez selacio, especie de raya, de hocico prolongado y cola muy larga con dos carreras de espinas, baztanga (AN), bastanga (B, AN, L), maztranga, paztanga (B), serra (B, G), zerra (L, BN, S).
Auxiliar. Prelado sin jurisdicción propia, que ayuda en sus funciones a algún obispo o arzobispo, apezpiku laguntzaile.
In partibus, o in partibus infidelium. El que toma título de país ocupado por infieles, y en el cual, por consiguiente, no puede residir, jentilherriko apezpiku.
Sufragáneo. El de una diócesis que con otra compone la provincia del metropolitano, apezpiku mendeko (meneko).
Diccionario Auñamendi.
Pez selacio, especie de raya, de hocico prolongado y cola muy larga con dos carreras de espinas, baztanga (AN), bastanga (B, AN, L), maztranga, paztanga (B), serra (B, G), zerra (L, BN, S).
Auxiliar. Prelado sin jurisdicción propia, que ayuda en sus funciones a algún obispo o arzobispo, apezpiku laguntzaile.
In partibus, o in partibus infidelium. El que toma título de país ocupado por infieles, y en el cual, por consiguiente, no puede residir, jentilherriko apezpiku.
Sufragáneo. El de una diócesis que con otra compone la provincia del metropolitano, apezpiku mendeko (meneko).
Diccionario Auñamendi.
Léxico Navarro. Nombre que dan al trasero de pollos y gallinas, al que llaman también la mitra por su forma. [Miranda de Arga, Falces, Nav.]. Ref. José María Iribarren: "Vocabulario Navarro".
Personaje de la mascarada suletina negra. Mencionado por Chaho (Biarritz, 1865: 95 y 104), quien declara no haberlo visto más que en una sola ocasión. Este obispo estaba montado sobre un burro y marchaba el antepenúltimo en el cortejo. Era algo así como el "obispo de los locos": un falso obispo "que decía a cada uno sus pecados". Esta clase de confesión al revés se prestaba muy bien a la sátira más indiscreta y a la más hiriente de las malicias para que no fuese suprimido el personaje. Chaho parece insinuar en otra ocasión que el obispo de las mascaradas hacía comercio de indulgencias. Ref. Hérelle, G.: Les mascarades souletines, RIEV, 1914-17 VIII, 384.
