Denominación perdida del término pamplonés de Argaray. Tanto la existencia del vocablo como su localización han sido acreditadas por una nota fechada en el XVIII e inserta en el Libro Becerro del Convento pamplonés de San Agustín, obrante en el Archivo de la Catedral. La tal nota alude a cierta finca sita en término de Argaray u Obietagaña. El significado de esta palabra no puede ser otro que el de encima o sobre las fosas, de obi, fosa, eta, sufijo abundancial y gaña, encima de, concepto perfectamente aplicable a la zona si se tiene en cuenta que existieron en ella vestigios de un antiquísimo cementerio, hoy desaparecidos, quizá en su totalidad bajo los edificios construidos durante la última mitad del siglo XX en las proximidades del actual Parque de la Medialuna. Teniendo en cuenta que también existió un término llamado Obieta, bien puede ser que el de Obietagaña fuera un sub-término emplazado en la parte más alta de la zona con lo cual éste vendría a significar sobre Obieta, o sea cerca y sobre el lugar de las sepulturas. v. ARGARAY, OBIETA. Ref Elías Martínez de Lecea
