Toponimoak

NIÁGARA

Cataratas formadas en el río homónimo, en el escalón formado entre los lagos Ontario y Erie, situadas en la frontera entre Canadá y Estados Unidos. En 1916 se inauguró un transbordador sobre el salto, construido por Leonardo Torres Quevedo y utilizando capital vizcaíno. En 1910 se había constituido en Bilbao una Sociedad llamada «Estudios y Obras de Ingeniería» compuesta de capitalistas e ingenieros cuyo objeto principal era cooperar a los inventos de Torres Quevedo. Se hicieron cargo del proyecto de construcción de un funicular en las cataratas del Niágara, para lo cual ampliaron el número de componentes y el capital de la Sociedad, formando otra nueva con el nombre The Niágara Spanish Aerocar Co., Limited, y un capital de 110.000 dólares. El grupo de accionistas lo constituyó Juan Víctor Aguirre, Alfredo Alday, conde de Aresti, herederos de Manuel Ayarragaray, Isidoro del Campo, Pedro Chalbaud, «Compañía Transatlántica», Horacio Echevarrieta, Enrique Gana, Valentín Gorbeña, José A. Ibarra, Pedro Icaza, Manuel y Luis Lezama-Leguizamón, José María Olábarri, José Orbegozo, «Sociedad Anónima de Estudios y Obras de Ingeniería», Leonardo Torres Quevedo y conde de Zubiría. Las obras comenzaron en julio de 1913 y el día 10 de febrero de 1916 el funicular-transbordador de Torres Quevedo atravesaba por primera vez el llamado «Whirtpool», el «hervidero» en el sector canadiense. En su viaje de pruebas el funicular llevó ocho viajeros y tres toneladas de hierro y el éxito coronó la empresa, desarrollada merced a la iniciativa del capital vizcaíno y el apoyo de un grupo de amigos del inventor. Ref. Ossa Echaburu, R.: Riqueza y poder de la Ría. 1900-1923. Bilbao, 1969.