Lexikoa

MÉTRICA

Estrofas con versos hepta y pentasílabos. Los versos de siete y cinco sílabas, combinados, forman poesías de las más armoniosas en lengua vasca. Pruébase con ello que en euskera lo más adecuado es combinar versos cortos con largos, lo que sin duda es consecuencia de la falta de acento. La primera de tales estrofas surge de disponer alternadamente un heptasílabo y un pentasílabo. Tal disposición cumple además una de las reglas que tengo formuladas: los versos pares son pentasílabos y rimados, los impares heptasílabos y sin rima. Un cuarteto de esta forma es el que sigue: Oso politak dira zure begiak, amitz bikañak eta maitagarriak. (Satarka) Con la gran facilidad que le caracteriza, Oxobi ha rimado todos los versos de una estrofa así dispuesta, juntando dos grupos de cuatro versos cada uno y rimando el verso del primer grupo con su correspondiente del segundo; el resultado obtenido es una hermosa octava. Los metros son los indicados en el caso anterior. Es la fábula que lleva por título «Belea ta axeria» (el cuervo y el raposo). He aquí una estrofa: Behin bazen bele bat bele bat beltza, pika bezin ohoina bainan zozoa. Artu zuen gasna batgasna bat gaitza ardi esnez egina bainan gozoa.(Oxobi.) Hay una hermosa estrofa que ha de relacionarse con éstas. Es de Serafín Baroja. Se ve en ella, como en las de Oxobi, que ha tenido en cuenta composiciones poéticas de otras lenguas. Pero aparecen escondidas las reglas del verso vasco. La composición se titula «Arrats izugarria» (la espantosa noche), y está dedicada a llorar el último gran incendio de Donostia, del año 1813. He de señalar especialmente que yo la he visto impresa en versos de 12 y de 5 sílabas. Pero, los versos de doce sílabas son de hecho dos, uno de siete y otro de cinco: 12 = 7 + 5. En todos los casos de desdoblan así, y en tal descomposición resulta que los versos de igual rima corresponden a versos de igual medida, lo que no sucede si se les considera como versos dodecasílabos. He aquí una de las estrofas de Baroja, presentada en versos de siete y de cinco sílabas: Itsasotik sortukolanbro dokaitzak,burrunbadan igoakturmoi tartean,ziran ekaitzak, eta zartatu orduko tximist kolpean,odoi gañeko labe suto artatik jasa ta ujola, eurizko errola, amiltzen zan lurrera, iduriturik ixurtzen ote ziran sua ta odola.(Baroja.) Otro de los mejores poetas vascos, Emeterio Arrese, tiene un trabajo en versos hepta y pentasílabos. Se titula «Agur, Euzkadi». No lleva ninguna rima. ¿Será por lo que dijo Arana-Goiri? «De aquí que el verso libre, o sin consonancia perfecta ni imperfecta, sea el más apropiado al euskera: no obstante, no lo he visto usado aún por ningún versificador», decía en 1896. El poeta Arrese termina así la composición: Begietan nik orain gau illunaren illun sakona:¡oroitzez baña gogoan argi! Agur txoko maitea, ene laztana, biotz - biotzez agur ¡agur, Euskadi! (E. Arrese.) Los cuatro últimos versos forman un cuarteto regular. Los otros versos de la composición no tienen estrofas definidas. Orixe señaló la asimilación fácil por el euskera del ritmo de la seguidilla castellana, que se compone de versos hepta y pentasílabos. Pero también la estrofa más elemental que figura en los ejemplos que presento de Satarka y de E. Arrese se da en castellano. Véase la siguiente de Fernández Grilo: Hay de mi alegre sierra sobre las lomas unas casitas blancas como palomas.