Lekaide eta lekaimeak

LACROIX DE RAVIGNAN, François-Xabier

Predicador bayonés de una de las familias más notables de Baiona. La casa paterna estaba situada en el número 5 de la calle de la Monnaie y había sido ya habitada en 1749 por Jean Lacroix, secretario del rey, y M. de Ravignan con sus hijos. Comenzó de una forma brillante en la magistratura y llegó a ser sustituto del procurador del rey en 1824. Después, renunciando totalmente a una carrera que le aseguraba el porvenir, entró en el Seminario de San Sulpicio en 1822, siendo ordenado sacerdote por los jesuitas de Montrouge. Enseñó teología en Saint-Acheul y empezó a predicar en Suiza y en Saboya, a donde le había llevado la tempestad revolucionaria de 1830. Después se presentó en las cátedras de París y fue llamado por M. de Quélen, en 1837, para suceder a Lacordaire en Notre-Dame. Durante los años siguientes, predicó con gran éxito. Menos brillante y menos apasionado que el elocuente dominico, se mostró también más dialéctico y más propio a convencer mediante el razonamiento que a arrastrar mediante la imaginación o el sentimiento. Hasta entonces, no se le conocía más que como el abad de Ravignan, y causó gran asombro cuando precipitándose en medio de apasionadas polémicas sobre la Compañía de Jesús, publicó un informe en su defensa, donde se encontraba esta revelación: Yo soy jesuita. En 1853, predicó la Cuaresma en las Tullerías. Aparte de sus conferencias y sermones, se debe al padre Ravignan la obra siguiente, escrita para defensa de su orden: De l'Existence et de l'Institut des Jésuites (París 1856, 2 vol.). Oraison funèbre de Mgr. de Quélen (1840). Murió en París en 1858. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.