Industriak

JOSÉ ERQUICIA

Fábrica de chocolates. Antigua factoría descrita así por Bustinduy a fines del s. XIX: «Esta fábrica, situada en el paseo de Puertas Coloradas, á kilómetro y medio de San Sebastián, es la única de su importancia que existe en la provincia, estando movida por vapor y dispuesta en un hermoso y elegante edificio, que dispone de magníficos locales convenientemente distribuidos para las diversas manipulaciones de la fabricación. En un bonito departamento, se ve una hermosa caldera de vapor del sistema D'Nayer, de fuerza de 45 caballos, de las modernas que dicho constructor belga confecciona con los últimos adelantos realizados. Próxima á esta caldera hay una máquina de vapor horizontal, de 45 á 50 caballos de fuerza, de cuyo volante arranca la transmisión á las demás salas en que se hallan colocadas las máquinas que iremos señalando. Un hermoso horno, perfectamente dispuesto, se halla provisto de un gran tostador, y próximo á él se ve la máquina de triturar el cacao, con su correspondiente ventilador para separar la cascarilla del cacao. No lejos de este departamento, y en un costado de la sala en que se hallan los molinos mezcladores, hay dispuestas varias estufas para el azúcar. Estas primeras materias, convenientemente preparadas con los elementos indicados, pasan á los molinos mezcladores, que son dos, de á dos cilindros. En la misma sala, hay cuatro máquinas laminadoras de á tres cilindros, para que en ellas, continuando formándose la mezcla con más intimidad, llegue á formarse la pasta compacta y fina. Esta pasta pasa á una grande y hermosa estufa en la que se tiene a fuego lento durante más de cuarenta y ocho horas, al cabo de las cuales pasa á otro gran molino en que termina la operación de formar la pasta; y de este molino se conduce á la última máquina que, recibiendo esta pasta ya formada, le da una forma cilíndrica, para que dividida en porciones y arreglada á peso, se coloque en moldes dispuestos sobre una mesa. Estos moldes, que han recibido la masa terminada y ajustada al peso, se llevan á unas bodegas perfectamente acondicionadas, en las que se enfrían. Y por último, se llevan á la sala de embalaje, en la que se preparan dependencias, como bodegas, salas de embalaje, una para la época de verano, y otra para la de invierno, por la diferencia de temperatura. Y por último, la salita en que se ve la dínamo para la luz eléctrica y el cuadro distribuidor, que dan la corriente eléctrica necesaria para 50 ó 60 luces de incandescencia y 4 arcos voltaicos, que se emplean para el completo alumbrado de todas las dependencias de la fábrica. Tiene también su correspondiente taller de carpintería para confeccionar cajas de embalaje. Y terminaré esta descripción, manifestando que, con los elementos reseñados, puede la producción diaria alcanzar á 500 kilogramos de chocolate». Ref. «La IGFS» 1894, pp. 38-40.