Monumentu megalitikoak

JENTILEIO

Venta de gentiles. Es un hueco abierto en lo alto de la peña Layene (Urdiain), en una zona rica en leyendas y mitos. Los romeros que de Atáun se dirigían a la ermita de San Pedro, sita en los confines de Alsasua y Urdiain, atravesaban el río Agaunza en el puente de Mandabiitta, lugar de cita de las brujas. Subían luego por una vieja calzada hasta el collado de Bernoa, en la montaña de Atáun-Burunda. Existe en aquel paraje una planicie (antiguo dantzaleku «lugar de baile») y en ella un dolmen arruinado. De allí bajaban por la vertiente meridional de la montaña, pasando junto a otro dolmen situado en Txikilantegui. Atravesaban luego el portillo de Atillun, entre las peñas Sarabe y Urrizti, dejaban a la izquierda la ermita de Aitziber, construida por los gentiles, y siguiendo para abajo, llegaban a otro portillo entre las peñas Yeztene y Layene, ya cerca de la ermita de San Pedro. Mirando del lado S. a la peña Layene, veían en su picacho el hueco llamado Jentileio, y en él sentada y peinándose una gentil. Este hueco o «ventana» mide casi dos metros de alto y metro y medio de ancho. Es el boquete de un túnel artificial, casi cinco metros de largo, que atravesando de sur a norte el mencionado picacho, desemboca en un recinto de planta cuadrangular llamado Jentillen-sukalde «cocina de gentiles». Es éste una cisterna que mide cuatro metros de largo, dos y medio de ancho y dos de profundidad, abierto artificialmente en la roca. Parece que el picacho es una antigua fortaleza, semejante a Jentilbaratza de Ataun. Ref.: José Miguel de Barandiarán: Eusko-Folklore, serie 1.ª, n.° 28; En el Pirineo vasco. Prospecciones y excavaciones prehistóricas, p. 24, «M.», n.° 3-4; Leizaola, F. Cuadernos de Etnografía y Etnología de Navarra, 1974.