Olerkariak

Iriarte Oropesa, Tomás de

Poeta y fabulista de origen vasco nacido en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, el 18 de septiembre de 1750. Murió en Madrid el 17 de septiembre de 1791.

Fue desde niño de relevante inteligencia, vivaz imaginación y fuerte voluntad. Tres de sus hermanos destacaron más o menos en la política, la diplomacia y la religión pero el cuarto se quedó tranquilamente en su tierra natal. Antes de venir a la Península, en 1764, recibió lecciones de latín de su hermano fray Juan. Le había llamado su tío Juan de Iriarte para luego estudiar bajo su dirección las lenguas griega y francesa. Con este bagaje de conocimientos y el estudio de la literatura castellana, muy de su gusto, comenzó pronto a dar a la luz sus primeras producciones. Es la época en que comienzan a influir cada vez más las letras francesas.

Iriarte se siente traductor comenzando por la Descripción del imperio de la poesía, de Fontenelle, y la Oración sobre el peligro de la lectura de libros obscenos, de Parée, aquélla del francés, ésta del latín. Sus dotes de poeta le llevan a publicar el poema Bailes de máscaras de Madrid. Más tarde, entre 1769 y 1772, traduce un buen número de obras francesas de autores destacados como Destouchés, Gressel, Molière, Voltaire, Champfort. Unas obras las escribe en prosa, otras en verso.

Sin embargo su primer impreso apareció en 1770 con el título Hacer que hacemos figurando como autor Tirso Imareta. En 1772 se encarga de la publicación del periódico El Mercurio dedicado a política extranjera. Iriarte fue dándose a conocer como escritor y como poeta pero también gracias a los puestos oficiales de traductor de la Secretaría y de Estado y al de Archivero del Consejo Supremo de la Guerra que ejercía desde 1776. Un año después publicaba la traducción de Arte poética de Horacio que tan vivas discusiones provocara entre los entendidos. El nombre de Iriarte comenzó a sonar en el mundo literario de la época. En 1779 imprime su poema titulado La Música, obra que le dio nombradía y prestigio, pero la que le había de dar imperecedera fama fue Fábulas literarias en verso castellano impresas en 1782. Se reveló como un fabulista de primer orden, de depurado gusto literario, didáctica y originalidad. El fabulista vasco Félix María de Samaniego tomó parte en polémicas suscitadas en contra de Iriarte. Y no solamente tuvo que vérselas Iriarte con sus acompetidades y críticos sino que tuvo sus roces con la Inquisición que le tildaba de volteriano. Con la salud resentida y un tanto abatido se dedicó a la renovación de la comedia española publicando El señorito mimado en 1788 con un gran éxito. En cambio su otra comedia, La señorita mal criada, no gustó al público, lo que contrarió no poco al famoso fabulista. Publicó varias comedias más pero no para distinguirse como poeta y fabulista.