Antigua empresa de Tolosa (Gipuzkoa) descrita por Bustunduy, a fines del s. XIX, así: "La achicoria, en su estado natural, es una raíz que se cosecha principalmente en Bélgica, Holanda y Norte de Francia. Esta raíz, cortada en pequeños pedazos, se seca y toma el aspecto de la raíz de malvavisco o de pequeños hongos. Se pone en unos sacos y se exporta. La idea de utilizar la achicoria tostada se remonta a una época bastante lejana, pues en el año 1771 Valmont de Bomare habla del procedimiento; desde 1772 se sabe que dicho producto se empleaba en Alemania y Holanda por su sabor amargo y por su aroma, que recuerda el del azúcar acaramelado; pero la fabricación se mantuvo en secreto hasta principios del siglo XX. El empleo de la achicoria, tan común en el Norte, hasta el extremo de que los holandeses y belgas tomaban como bebida en sustitución del café, era casi desconocido en España, siendo los Sres. Limousin hermanos los primeros que establecieron su fabricación en Tolosa. A esta especial fabricación añadieron las de los cafés molidos, tés, chocolates, tapioca, etc. Esta fábrica, situada a la orilla derecha del río Oria, ocupa una magnífica posición; está montada al vapor con todos los adelantos modernos, habiendo traído todos los procedimientos perfeccionados que se emplean en Bélgica y Holanda. Se estableció en el año 1880. La achicoria llega a la fábrica en unos sacos, en estado de raíz cortada; pasa en seguida a la sección de los torrefactores, movidos por la máquina de vapor. Cuando la torrefacción llega al grado necesario, se añade a la raíz el 2 por 100 de su peso de materias grasas, como manteca de cacao. Una vez torrada la achicoria pasa a los refinadores y luego a los molinos pulverizadores, donde por un medio análogo empleado en las fábricas de harina, la achicoria se pulveriza y se reparte en cinco clases distintas, según el grosor, desde la sémola hasta el polvo finísimo. En el gran salón de manipulación y empaque se observa que los Sres. Limousin hermanos preparan todo lo necesario en su fábrica, pues ellos imprimen y estampan las etiquetas, confeccionan los sacos, construyen las cajas y preparan con toda minuciosidad las expediciones. Los productos de esta fábrica han obtenido premios en todas las Exposiciones en que se han presentado, lo cual no es de extrañar dada la buena calidad de los mismos. Esta fábrica con los elementos de que dispone puede entregar al mercado 5.000 kilogramos de achicoria al día". Ref. "La I. G. F. S." 1894, pp. 87-88.
