En el siglo XV florecía la famosa liga comercial llamada Hansa o Liga hanseática compuesta de villas que, al propio tiempo que la mutua defensa y de los individuos que la formaban, tendía a garantizar la seguridad de las vías terrestres y de las expediciones navieras por los mares y ríos. En distintos períodos figuraron en ella las poblaciones de Worms, Maguncia, Colonia, Lubeck, Hamburgo, Amberes, Brujas y otras. Trabajó la Liga por dar salida y transacción a los productos de las distintas regiones del continente europeo. Un destello de la prosperidad naviera y mercantil de Vizcaya, Guipúzcoa y las Cuatro Villas lo tenemos en las contrataciones que las villas hanseáticas sostenían con los puertos vascos y con nuestros buques, pues en 1427 expidieron una flota vizcaína que aportó al Báltico mercancías de España, Francia, Inglaterra y País Bajo. El período de mayor auge fue el que siguió al convenio firmado por Felipe II y la Liga Hanseática en 1551. En el siglo siguiente en 1650 se firmaba un nuevo convenio entre Felipe IV y las ciudades de Lubeck, Bremen, Hamburgo y Dancing en nombre de la Liga. v. armas.
