Comerciante bilbaíno procedente de Dima (Bizkaia). En 1824 se había establecido el monopolio español (público) del bacalao pero Gurtubay pensó importar pequeñas cantidades que pasarían así inadvertidas a Hacienda. A fines de 1835 escribió a sus proveedores habituales solicitando 100 o 120 bacaladas de primera superior. Le enviaron 1.000.120. Al poco tiempo Bilbao fue sitiada por los carlistas al mando de Zumalacarregui y aquel enorme cargamento alimentó a Bilbao durante el sitio.
Poseedor desde entonces de una inmesa fortuna, Gurtubay invirtió en el Ensanche de Abando, en el ferrocarril Bilbao-Castejón y en la fundación del Banco de Bilbao.
