Lexikoa

GUERRILLA

Partida de paisanos que acosa y molesta al enemigo; gerrila (c), sasigudu (L. Esk.), basagudu (P. B.), sasigerla.

Diccionario Auñamendi.
La adscripción del término guerrilla y guerrillero a un período concreto de la historia -invasión napoleónica- podría resultar, en el caso de la historia vasca, una cuestión puramente nominal. Si tenemos en cuenta la definición de la Real Academia de la Lengua -"partida de paisanos que acosa y molesta al enemigo"- es muy posible que tal operación guerrera podamos retrotraerla hasta las primeras noticias documentales, que el lector podrá consultar en el prontuario cronológico del articulo GUERRA. Dilucidar cuándo las partidas de paisanos son encuadradas militarmente bajo la forma de milicias tribales, feudales o concejiles, presentaría un problema arduo, a la luz de la escasa investigación efectuada aún a este respecto. Lo que parece percibirse es la calidad de "paisano" relativamente continuada de los componentes de las partidas y su adopción del medio montañoso y boscoso durante gran parte de la Alta Edad Media, en contraposición al carácter más urbano del "enemigo" musulmán, astur o franco. La utilización del término "guerrillero" en su acepción moderna -Corominas la sitúa en L. Fz. de Moratín, h. 1808- suele ser referida a las partidas que se alzan en 1808 contra los franceses, entre las cuales alcanza especial relevancia la de Francisco Espoz e Ilundain, más conocido como Espoz y Mina, al que algún autor ha denominado "primer guerrillero de la historia española" (Lewis, W.: Hispanic history's first guerrilla fighter, "Mankind", 1971, n.° 12). El siglo XIX vasco ostenta una plétora de manifestaciones guerrilleras favorecidas por la fragosidad del terreno, la estrechez de los vínculos familiares, la posesión inveterada de armas, la utilización de una lengua impenetrable, etc. Tal práctica renace en el siglo XX, pese a la urbanización del medio rural, con el activismo armado de la organización ETA desde finales del decenio 60-70. Sin embargo, cabe cuestionarse, en el siguiente decenio, sobre el carácter "paisano" de la organización, al dividirse la misma en tres frentes -militar, cultural y obrero-, uno de los cuales, el militar, acaba por ejercer su total supremacía sobre el resto, adquiriendo el adiestramiento militar una importancia decisiva.

Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA.