Politikariak eta Kargu publikoak

Goossens y Mazo, Pedro Francisco de

Notable hombre de Estado, nació en Bilbao el año 1702 y murió en la misma villa el de 1775. Descendiente de un rico mercader flamenco afincado al filo del siglo XVIII en la orilla del Ibaizabal recibió una educación esmerada, dedicándose al estudio de las ciencias económicas y políticas, en plena ebullición entonces. En 1734 Pedro Francisco pasó a Francia y se instaló en París, pudiendo alternar aquí con la refinada nobleza de la capital francesa. Se dice que logró introducir se en el círculo de Madame Pompadour, en el que conoció al futuro ministro Choiseul. Lo que sea de esto, es indudable que todo este trato sirvió de maravilla para acabar de madurar en él al hombre de talante cosmopolita, de vasta cultura y sobriamente positivista, que admiraron en él los Amigos de la Real Sociedad Bascongada.

Tanto se dio a conocer Pedro Francisco por sus dotes relevantes, que, al llegar al Gobierno, Choiseul se lo llevó como consejero. Según el autor del Elogio póstumo, que se recoge en los Extractos de la citada Sociedad del año 1775, nuestro Goossens y Mazo debió de contribuir no poco a la extensión del comercio francés en el Norte y particularmente en Rusia. Es más, "en el año de 1758, hallándose el Real Erario sin fondos ni crédito, agotado con los excesivos gastos ocasionados de la guerra que seguía contra Inglaterra, se valieron de su liberalidad para proveer los arsenales", usando de ella Pedro Francisco "con tanta prontitud, que en un año se construyeron veinte y cuatro navíos de guerra".

El rey francés le concedió cartas de naturaleza y la facultad de disponer de sus bienes raíces, incluso en favor de sus parientes extranjeros; esto no obstante, Goossens volvió a su país natal en el año 1762, siendo nombrado en el de 1766 ministro del Consejo de Hacienda y Tesorero general, cargo en cuyo desempeño se empleó por espacio de cuatro años. Retirado por motivos de salud, conservó empero, por voluntad del rey, la plaza de ministro del Consejo de Hacienda con ejercicio y sueldo entero hasta su muerte que ocurrió en junio de 1775.

Ref. Elogio póstumo de D. Pedro Goossens, en Extractos de las Juntas Generales de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, de 1775; Fernando de Echegaray: Los vizcaínos de antaño en la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, Bilbao 1965, páginas 53-56.