Perfil biográfico
Nació en la Casa Cuartel de la Guardia Civil que había en la calle Serrano número 50 de Madrid, el 1 de mayo de 1885, hijo de D. Cirilo Gómez y Heras, natural de Villafría (Burgos), Cabo primero del 14º Tercio de la Guardia Civil y de Dª Petra Chamorro Díaz, natural de Titulcia (Madrid) [1].
Casado y al menos con un hijo.
Falleció en Madrid en la década de los cincuenta.
Formación
Ingresó, previo examen, en la Escuela Especial de Veterinaria de Madrid, el 30 de setiembre de 1901, finalizando sus estudios con un brillante expediente, el 15 de junio de 1906.
Actividad profesional
Participó en las primeras oposiciones al Cuerpo de Inspectores de Higiene y Sanidad pecuarias, en julio de 1909. Obtuvo el número 44 en la primera promoción del citado Cuerpo y con la categoría de Inspector Veterinario de 3ª clase, con el haber anual de 2.500 pesetas.
Inspección provincial de Logroño (hoy Rioja)
Nada más ingresar en el Cuerpo fue destinado a la Inspección provincial de Logroño (hoy Rioja) en marzo de 1910.
Por permuta con Luque Arto, en agosto de 1914, Gómez Chamorro tomaba posesión de la plaza de la inspección provincial guipuzcoana. El 16 de junio de 1920, se confirmaba su destino en la Jefatura provincial de Ganadería de Gipuzkoa y en la Aduana de Pasajes.
En el ejercicio de sus funciones y en colaboración con el jefe de los Servicios Veterinarios municipales de San Sebastián, D. Venancio Recalde Olaciregui, se encargaba de la asistencia veterinaria en los festejos taurinos del desaparecido coso de El Chofre.
La huida de Gómez Chamorro
El 29 de abril de 1937, el Inspector provincial Veterinario interino, José Artola Zubillaga, a la sazón Inspector municipal Veterinario del Ayuntamiento de San Sebastián y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial Veterinario de Guipúzcoa, en papel con membrete de esta Institución, contestaba a la Circular de la Junta Técnica del Estado (Comisión de Agricultura y Trabajo Agrícola), de la siguiente forma:
Con respecto a la Inspección provincial Veterinaria en Guipúzcoa, su titular, D. Felipe Gómez Chamorro, se ausentó, dejando abandonada la Inspección, hacia el 11 de setiembre de 1936, no habiéndose presentado a ocupar el cargo hasta la fecha.
El Gobernador Civil de Guipúzcoa, nombró interinamente a un Veterinario Municipal de la ciudad, D. José Artola.
Recordemos que la ciudad, fue "liberada" el 13 de setiembre de 1936.
El 23 de junio de 1937, Felipe Gómez Chamorro se dirigía mediante instancia al Excmo. Sr. presidente de la Comisión de Agricultura y Trabajos del Campo, en el Gobierno de Burgos, solicitando ser repuesto en el cargo que desempeñaba en la Inspección provincial Veterinaria de Guipúzcoa.
Manifestaba que: se vio obligado a abandonar San Sebastián por la persecución de la que era objeto por parte de las hordas rojas, ya que fue detenido en dos ocasiones, una de ellas en compañía de su hijo y ante el temor de que en la huida de las milicias rojas, pudiera ser blanco de sus iras, se dirigió primero a Zumaia y después a Bilbao, donde estuvo con su familia hasta el día 17 de setiembre, para trasladarse luego a Las Arenas, en donde permaneció hasta el 13 de junio , fecha en que, debido a los intensos bombardeos, se trasladó al barrio de Algorta, donde estuvo escondido hasta el día 16 en que entró el Glorioso Ejército, liberándoles de las garras marxistas, habiendo salido ese mismo día, ya en territorio leal, hacia Plencia, trasladándose inmediatamente a San Sebastián y presentándose ante el Gobernador Civil de Guipúzcoa, ofreciendo sus servicios.
En una segunda instancia fechada el 28 de junio, ampliaba detalles de sus detenciones y de una tercera de la que hubiera sido objeto, siempre por parte del mismo miliciano, el día 12 de setiembre, de no haber huido. Detallaba los domicilios vizcaínos en los que permaneció escondido y facilitaba los nombres de quienes le protegieron, todos de derechas, que corroborarían su versión.
Por una Orden de la Junta Técnica de 28 de mayo de 1937, Felipe Gómez Chamorro quedaba separado definitivamente del Servicio, causando baja en el escalafón del Cuerpo de Inspectores del Cuerpo Nacional Veterinario.
El 30 de junio de 1937, un oficio del Ingeniero jefe de la Sección de Guipúzcoa del Cuerpo Nacional de Ingenieros Agrónomos, dirigido al presidente de la Comisión de Agricultura y Trabajo Agrícola de la Junta Técnica del Estado en Burgos, decía textualmente lo siguiente:
Se ha presentado en esta Jefatura D. Felipe Gómez Chamorro Ex Inspector provincial Veterinario de Guipúzcoa y de la Aduana de Pasajes, que ejercía este cargo hasta el 11 de setiembre de 1936, en que salió de San Sebastián, haciendo entrega, para que sea cursada, la adjunta instancia en la que suplica, se digne V.E. ordenar la ampliación del expediente que le ha sido incoado, para incluirlo en una de las clasificaciones indicadas en la Orden de esa Presidencia de 19 de febrero de 1937.
Como una vez que, al entrar nuestras Gloriosas Tropas en Bilbao, ha venido a esta capital y podrá oírse al interesado y apreciar los informes y declaraciones que puedan aportar las personas que no hayan podido hacerlo anteriormente y aquellos con los que ha convivido en Bilbao, al mismo tiempo que las pruebas que, para su descargo, crea conveniente presentar, esta Jefatura es del parecer, opinión que expone con todo respeto, se acceda a lo solicitado, ordenando la reapertura del expediente, para completarlo con cuantos datos no han podido ser tenidos en cuenta, por ausencia del interesado.
El 1 de setiembre de 1937, el Ingeniero-jefe de la Sección Agronómica de Guipúzcoa, D. Francisco de P. Aguayo y Bernuy, inicia el expediente en ampliación del ya incoado, nombrando secretario a D. Isidoro Gurruchaga Arrillaga, Perito Agrícola del Estado, de la plantilla de la Sección Agronómica de Guipúzcoa.
El 11 de setiembre de 1937, Gómez Chamorro, a sus 52 años, casado y domiciliado en la donostiarra calla Camino, número 6, piso 5º, compareció ante el Instructor y tras prestar juramento, manifestó que:
No perteneció a ningún partido político antes del 18 de julio de 1936 ni por lo tanto a ninguno de los partidos integrantes del Frente Popular, ni les votó. Que a partir del 18 de julio siguió desempeñando sus funciones sin actuaciones especiales; que nunca fue propagandista activo, ni en su vida privada; que se sintió perseguido por los rojo-separatistas y que consideró que refugiándose en Bilbao primero y más tarde en Las Arenas, se sentiría más seguro y menos perseguido por los rojo-separatistas; que no desempeñó ningún cargo con el Gobierno de Madrid, ni con el de Valencia, que percibió el sueldo durante mes y medio y que en Bilbao, desempeño el cargo de Inspector Veterinario en la Aduana de Bilbao, sin actuar.
Como personas garantes de su conducta y avalistas, proponía en Bilbao, a D. Julio Egusquiza y Echave, D. Miguel Egusquiza y Echave, Dª Basilia Echave, viuda de Egusquiza, su compañero D. Pedro Solá y Puig, Inspector Veterinario del Puerto de Bilbao y de la provincia de Vizcaya y D. Gregorio Ponzea. En San Sebastián, a D. Francisco Jornet, D. Joaquín Balbás, D. Felipe Artaza, D. Vicente Laffitte, D. Ignacio Gallastegui, D. Modesto del Valle, D. Cirilo Barcaiztegui, D. Juan Zaragüeta y el Sr. Pedrosa, redactor de La Voz de España.
Manifestó también que el Gobierno de Madrid le propuso, tanto a él como a su compañero, si se querían quedar con dicho Gobierno, a lo cual contestaron negativamente.
Con fecha 24 de febrero, fue destinado por oficio y por el Gobierno de Valencia, a desempeñar el cargo de Inspector provincial Veterinario de Asturias, con residencia en Gijón, cuyo oficio fue escondido por su compañero, con su asentimiento, dándose como no enterado, recibiendo después el telegrama de Valencia en que se interesaban por las razones por las que no había incorporado al destino, saliendo de Algorta cuando entró el Ejército Nacional, llegando a San Sebastián el día 17 de junio del corriente año.
El 14 de setiembre de 1937, el mismo Ingeniero jefe, D. Francisco de P. Aguayo y Bernuy, remitía a su compañero jefe de la Sección Agronómica de Bilbao, cinco cuestionarios para que fueran cumplimentados por otras tantas personas que habían convivido con Gómez Chamorro en Bilbao, cuyo contenido era el siguiente:
1º.- Si está comprendido en las generales de la Ley, comenzando con el juramento de decir la verdad.
2º.- Diga si conoce a D. Felipe Gómez Chamorro, Inspector Veterinario que fue de Guipúzcoa y Aduana de Pasajes y cuánto tiempo hace que le conoce.
3º.- ¿Observo siempre, buena conducta moral, profesional y particular?
4º.- Sírvase decir qué ideas políticas tenía en los años 1925, 1930, 1935 y en la actualidad; simpatizante del Frente Popular, ¿Nacionalistas Vascos o bien era afecto al Movimiento Nacional?; tomó parte en las últimas elecciones y en qué forma y a quién votó?
5º.- Era moderado en sus apreciaciones y exposición de sus ideas o era violento e impetuoso?
6º.- ¿Era propagandista activo de sus ideales?
7º.- Exponga su opinión respecto a su huida de San Sebastián a la entrada de nuestra Gloriosas Tropas y causas que motivaron aquella.
8º.- ¿Sabe si continuó percibiendo sus emolumentos, después del 18 de julio de 1936 y hasta cuándo siguió en el disfrute de sus haberes?
9º.- Una vez en Bilbao, ¿continuó en el ejercicio de su cargo y, por lo tanto, cobrando su remuneración?
10º.- Durante su estancia en Bilbao, ¿ejerció algún cargo o desempeñó cargos directivos de carácter político, así como antes del Movimiento Nacional?
11º.- En el tiempo de permanencia en Vizcaya del Sr. Gómez Chamorro, expresó alguna vez deseos y puso los medios, ¿para regresar a la España liberada?
12º.- Manifiesta cuento crea necesario, para el esclarecimiento de la conducta del Sr. Gómez Chamorro, en cuanto se refiere al Movimiento Nacional y sus consecuencias.
Desde Bilbao, el 27 de setiembre de 1937 contestaron sus avalistas que, Gómez Chamorro, era afecto al Movimiento Nacional y había huido ante los fundados temores, por haber sido detenido dos veces en agosto de 1936, en el intervalo de nueve días, por un miliciano de la CNT, de ser víctima de represalias ante el imparable avance del Glorioso Ejército Nacional.
Durante la primera quincena de octubre de 1937, depusieron sus testimonios los avalistas guipuzcoanos.
D. Juan Zaragüeta Bengoechea, natural de Orio (Guipúzcoa), sacerdote y catedrático de la Universidad Central, manifestó que era vecino del Sr. Gómez Chamorro, que le consideraba persona afecta al Movimiento y que las detenciones de las que había sido objeto por un miembro de la CNT, estaban motivadas por sus conversaciones con familiares del Marqués de Fontalba.
D. Francisco Jornet Gorriti, comerciante, conocía a Gómez Chamorro desde el año 1925, que no le tenía por persona introducida en política, pero que había sido objeto de persecución, motivo que le indujo, a su juicio, a huir de San Sebastián.
Buena opinión sobre su persona manifestó también el comerciante D. Joaquín Balbás.
D. Alberto Pedrosa Válgoma, leonés de 71 años y periodista, manifestaba conocer a nuestro protagonista desde su llegada a San Sebastián y le tenía conceptuado como persona de derechas.
D. Modesto del Valle, ingeniero de minas, natural de Madrid, soltero de 64 años, conocía a Gómez Chamorro desde hacía diez años y lo conceptuaba como de derechas y simpatizante del Glorioso Movimiento.
D. Vicente Laffitte, casado de 78 años, Doctor en Ciencias, manifestaba conocer a Gómez Chamorro desde que fue destinado a San Sebastián, siendo persona de intachable moral pública y privada, estando considerado como persona de orden; no puede aportar datos recientes porque estuvo detenido por los rojos.
D. Ignacio Gallastegui Artiz, de 49 años, ingeniero agrónomo de la Granja de Fraisoro y director del Servicio Agro-Pecuario de la Diputación de Guipúzcoa, declaró conocer al interfecto desde hacía veinte años, conceptuándolo como persona moderada y más bien pasiva y que cree que huyó porque se sentía perseguido.
D. Cirilo Barcaiztegui y Villarragut, magistrado de 52 años, conocía a Gómez Chamorro desde hacía tres años por compartir un círculo de recreo y haber coincidido en la biblioteca algunas tardes, considerándole persona prudente y ecuánime en sus manifestaciones, interpreta que tenía cierta simpatía hacia Gil Robles porque acostumbraba a leer El Debate y el ABC y creía había huido por sentirse vigilado.
D. Felipe Artaza, comerciante de Pasajes de 51 años, manifestó que Gómez Chamorro era persona de inmejorable conducta y persona excelente y de orden.
Además, se dispuso se unieran al expediente las declaraciones prestadas ante sus respectivos alcaldes, por los veterinarios, D. Juan Iraola Mayoz, natural y vecino de Usurbil, (Guipúzcoa), D. Eleuterio Echeverría Muguerza, natural de Bedia (Vizcaya) y vecino de Oñate (Guipúzcoa), D. Gregorio Munita, de Tolosa, D. José Ucín, de Azkoitia (Guipúzcoa), D. José Artola Zubillaga y D. Venancio Recalde Olaciregui, de San Sebastián, que no aportaron ninguna novedad sobre lo expresado por los anteriores.
En el Informe del Instructor y a tenor por las deposiciones de los testigos, se reconoce que el interfecto es persona de buen carácter y costumbres, poco dado a discusiones políticas y sociales por lo que se supone no exteriorizó sus afinidades político-sociales.
Admite también que carecía de antecedentes, antes del 11 de setiembre de 1936, en que comete la falta grave de abandono del servicio, pretextando persecución por los rojos.
El ponente afirma que tal persecución la sufrieron todos los funcionarios del Estado, provincia o municipios, durante el dominio rojo-separatista, especialmente en los últimos momentos, dándose el caso de que cualquier ciudadano que paseara por la ciudad era obligado a trabajar en la construcción de trincheras o en el Campo de Aviación de Amara.
Añade que pudo haberse quedado tranquilamente o huir, como hicieron algunos, para regresar a los dos o tres días, antes de que se estableciera la línea divisoria entre los rojo-separatistas y los Nacionales, en los límites de Guipúzcoa y Vizcaya.
Según las declaraciones de los testigos vizcaínos, Gómez Chamorro permaneció en Bilbao a las órdenes del gobierno de Valencia, primero agregado a la Inspección provincial Pecuaria de Bilbao y más tarde a la Inspección Veterinaria del Puerto, cobrando el sueldo y es de suponer que todos los emolumentos que por su cargo le correspondiesen.
Saca a colación el Instructor, un informe de la Guardia Civil que le conceptúa como simpatizante de las izquierdas, aunque de buena conducta moral, mientras que la Policía no le relaciona con el Frente Popular y estima que huyó por temor a la quema de la ciudad; sin embargo, este Instructor le escuchó manifestar que si alguna vez simpatizó con el gobierno republicano fue por las mejoras que hicieron en el Cuerpo al que pertenece, pero no por el aspecto político.
El Instructor proponía el 15 de diciembre de 1937, suspensión de empleo y sueldo durante dos años y traslado de destino una vez que reingresara en el Cuerpo.
Recurrió nuestro protagonista, consiguiendo el 19 de enero de 1938, se redujera la sanción a un año de suspensión de empleo y sueldo y posterior traslado de destino.
Traslado forzoso a Palencia
El 16 de enero de 1939, finalizado el año de sanción, nuestro protagonista solicitaba su reingreso en el Cuerpo, el 1 de febrero se aceptaba su demanda y el 16 de febrero de 1939, D. Felipe Gómez Chamorro tomaba posesión de su cargo de Inspector Veterinario del Cuerpo Nacional de Palencia, con la categoría administrativa de Jefe de Negociado de 1ª clase, con el sueldo anual de 9.600 pesetas, nombrado con carácter provisional, pero con la perspectiva, porque así lo establecía la sanción administrativa, de estar en la capital palentina, por tiempo indefinido, con prohibición expresa de solicitar traslado a cargos vacantes.
El 7 de febrero de 1940, cuando llevaba un año en su destino forzoso, nuestro biografiado presentó una súplica solicitando se le condonaran los cuatro años de destino forzoso que le quedaban argumentando que su esposa y la hermana de ésta habían abierto un negocio, con una inversión importante, en San Sebastián, cuando comenzaba la guerra y que cuando comenzaba a arrojar algunos beneficios, habían tenido que desplazarse a Palencia. El 9 de marzo le contestaron que la sanción quedaba reducida a cinco años de destino forzoso en Palencia, siéndole de abono el tiempo que llevaba cumplido.
Su etapa alavesa
Gómez Chamorro supo mover algunos hilos amigos en Madrid, porque el 17 de mayo de 1940, un escueto telegrama informaba que Felipe Gómez Chamorro era destinado, por conveniencia del servicio, a cubrir la vacante creada por el fallecimiento de D. Arturo Anadón Piris, en la Jefatura del Servicio provincial de Ganadería de Álava, siendo sustituido en Palencia por D. Juan Marcos Rebollar, Inspector municipal Veterinario de aquella capital castellana, hasta que tomara posesión D. Pablo Tapias Martín.
En primero de junio de 1940, nuestro protagonista tomaba posesión de su nuevo cargo en el Gobierno Civil de Vitoria y el 20 de octubre ascendía a jefe de Administración de 3ª clase, con sueldo anual de 12.000 pesetas.
Por Orden Ministerial de 17 de febrero de 1945 [2] , se le adjudica en propiedad el destino de jefe del Servicio provincial de Ganadería de Álava, plaza en la que se jubilaría en abril de 1955.
Parece ser que mantuvo su residencia donostiarra, desplazándose a la capital alavesa varios días a la semana; el 18 de abril de 1951, la Asamblea General del Colegio Oficial de Veterinarios de Álava acordó ofrecerle un homenaje "por la gran labor que llevó a cabo durante los once años que estuvo al frente de la Jefatura de Ganadería", siendo nombrado presidente de Honor del Colegio [3].
Fuentes
CAMARERO RIOJA, F. 2007. Historia de la Veterinaria alavesa (1903-2007). Dpto. de Cultura, Juventud y deportes de la Diputación Foral de Álava. 229 págs. Ilus. Pág. 104. Vitoria-Gasteiz
Elaboración propia
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga. Doctor en Veterinaria. Real Sociedad Bascongada de Amigos del País (RSBAP). Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE)
Notas
[1] Archivo General de la Administración (AGA). AGRICULTURA. Legajo 9526. (17963 – 5772/2)
[2] Boletín Oficial del Estado (BOE) nº 53 de 22.2.1945.
[3] CAMARERO RIOJA, F. 2007. Historia de la Veterinaria alavesa (1903-2007). Dpto. de Cultura, Juventud y deportes de la Diputación Foral de Álava. 229 págs. Ilus. Pág. 104. Vitoria-Gasteiz.
