Lexikoa

FILIACION

Procedencia de los hijos respecto a los padres, semetasun (c..), etorki (c), jatorri (B, G).

Dependencia de algunas personas o cosas respecto de otra u otras principales, itxeko (L, BN), itxikidura (H.), lotura, zerikusi.

Señas personales, izena (c), deitura (AN, L, BN, S), izen-deiturak, izen-abizenak.

Diccionario Auñamendi
Se refiere en sentido estricto al lazo que une a una persona con sus antepasados, padres y parientes. Este lazo de origen puede extenderse en sentido amplio al lugar de origen y a la fe profesada. Se es hijo de fulano y de fulana de tal, es hijo de tal pueblo o se es hijo de la Iglesia. Estos lazos de filiación se expresan históricamente en el nombre y apellidos. Los más viejos recuerdos de nombres personales vascos se hallan en la relación de jinetes de la Turma Saluitana inserta en un plomo encontrado en Ascoli (Italia) 90 años antes de J. C. y que se refiere a guerreros vascones. En algunos de sus nombres se adivinan referencias a animales como Arranes (águila), Beles (cuervo) Sosin (tordo) pero también se da el patronímico y el toponímico como en Enneges (Iñiguez, hijo de Eneko) o Arbizkar (loma de piedra). Arranes Arbizkar y Elandus Enneguez representan ambos modelos. Ya introducido el cristianismo en Euskalerria comienzan a aparecer en documentos nombres personales de santos acompañados de un topónimo o de un antropónimo. Sirvan de ejemplo estos tres nombres personales del año 1053 y en tierra vizcaína:María Çubi-ko yPeru Iturrieta-ko1313 si damos el número 1 al nombre de santo, y el 3, al referido a un topónimo o localidad. La estructura es bipolar, nombre de santo (espiritual), nombre de lugar (material). En este otro ejemplo falta el polo material o referido a la tierra pero aparece una relación intermedia filial, un patronímico:Pero Ochandyz,Tota Acariz,Garcia Carloyz1 21 21 2 Se trataría de un hijo de Otsandi, de Acari o de Carlos. Repárese en el nombre Otsandi referido a otso "lobo". Pero la estructura plena aparece en otros nombres personales como:Pero Arceyz de Vidaurre, Gonçaluo Garzeiz de Odiaga1 2 3 1 2 3 Aquí también aparece el nombre del padre Arze-iz alusivo a artza "oso". Ahora la estructura es completa y válida para todos los casos. Es de observar la preponderancia del "nombre personal" propiamente dicho que reaparece al aludir al padre: Arceiz (de García) lo mismo que Garceiz, Carloyz (de Carlos), Acariz (de Aznar), etc. El sistema, que en miniatura se da en los tres factores ordenados 1-2-3, no es otra cosa que una representación comprimida del cosmos desde el filo del hombre:nombre de santofiliación familiarorigen toponímico123(extranaturaleza)(hombre)(naturaleza)o dicho en lenguaje común y corriente, cielo-hombre-tierra. Otro detalle a tener en cuenta es que mientras el polo material (toponímico) se enraiza en un lugar concreto del espacio, el polo espiritual universaliza al hombre recibiendo los nombres personales de una constelación de santos originarios de toda la tierra (nombres latinos, germánicos, griegos, judíos, norafricanos, asiáticos, incluso vascos y de todas procedencias). La incorporación de nombres euskéricos al santoral (Loyola, Xabier, Garikoitz, etc.), no significaría otra cosa sino su universalización al formar parte del repertorio mundial. La plenitud se logra uniendo en una sola unidad lo singular y lo universal. Otro fenómeno digno de tenerse en cuenta es la aparición como nombre personal de un topónimo (María de Begoña = Begoña, María de Iziar = Iziar, María de Idoia = Idoia) pero siempre con la semántica de "Virgen de". La aparición reciente de nombres materiales como Arri (Piedra), Itxaso (Mar), etc., no deja de ser una moda que, de hecho, laiciza y quiebra la visión cósmica del nombre tradicional. Claro que nada impide que el día de mañana haya un santo con tal nombre. La pérdida del patronímico es más reciente de lo que comúnmente se cree ya que en plena edad moderna era corriente la forma 1-2-3 como Julio Ruiz de Arcaute, Angel Gómez de Butrón, y aún en nuestros días como ocurre con muchos apellidos alaveses y aun navarros, Ortiz de Zárate, Ruiz de Oyaga, López de Guereñu, etc. Sea cual fuere el resultado lo interesante es que la bipolaridad ya de por sí testimonia realidad cósmica en la que nos hallamos inmersos.

Fernando ERRO LASCURAIN