El 14 de agosto de 1830, reunidos los diputados ecuatorianos en Riobamba, proclamaron la independencia de Colombia y formaron el Congreso Constituyente ecuatoriano. El general Urdaneta llegó a Guayaquil y utilizando el nombre del Libertador se alzó contra el nuevo gobierno. Ocupó Riobamba en enero de 1831. Al llegar la noticia del fallecimiento del Libertador en Santa Marta, Urdaneta fue reducido por el general Flores, jefe de las fuerzas ecuatorianas y embarcado con destino a Panamá. El turbulento Urdaneta, ya en Panamá, se unió a la sublevación de Alzuru, terminando fusilado con éste. Varias compañías de veteranos se sublevaron a causa del hambre en Latacunga. Fusilaron a sus jefes y saquearon varias ciudades. El coronel Otamendi los venció en Caraquez. En estos años gestores de la independencia definitiva, se distinguieron oficiales leales como los Tamayo, Ayarza, Ríos y otros.
