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ECONOMÍA SOCIAL

Introducción. Aunque el concepto de Economía Social ya se utilizó por primera vez en Francia a fines del primer tercio del siglo XIX, todavía son notables las discrepancias acerca de las empresas que pueden considerarse como integrantes de este sector de la actividad económica.

La Comisión de las Comunidades Europeas, en su comunicado al Consejo de 18 de Diciembre de 1989, definía la Economía Social como: "Una empresa pertenece a la Economía Social si su actividad productiva se basa en técnicas de organización específicas. Estas técnicas se fundamentan en los principios de solidaridad y participación (que normalmente responden a la norma un hombre un voto) entre sus miembros, sean éstos, productores, usuarios o consumidores, así como en los valores de autonomía y de ciudadanía. En general estas empresas adoptan la forma jurídica de cooperativa, mutua o asociación".

A su vez, el C.M.A.F. - Comité Consultivo de la Comisión Europea de las Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones- en septiembre de 1999 destacó un conjunto de características comunes que diferencian a las organizaciones de la Economía Social frente a las empresas de capital:

- Primacía del hombre y del objeto social sobre el capital, a excepción de las fundaciones, todas son empresas de personas.
- Adhesión voluntaria y abierta y control democrático por sus miembros desde la base.
- Conjunción de intereses de los miembros, usuarios y/o de interés general.
- Defensa y aplicación del principio de solidaridad y de responsabilidad.
- Autonomía de gestión e independencia de los poderes públicos.
- Aplicación de los excedentes al objeto social mediante su reinversión o distribución según los deseos de sus miembros para la creación de empleo, de actividades, de nuevas empresas, retorno sobre los capitales invertidos, servicio a los miembros o actividades socioculturales.

Por su parte, en el Congreso de la Economía Social celebrado en Madrid el 11 de diciembre de 1992, en su Manifiesto Programa, se declaró que:

"Toda actividad económica, basada en la asociación de personas en entidades de tipo democrático y participativo, con la primacía de las aportaciones personales y de trabajo sobre el capital, se integra en la Economía Social. Los modelos de sociedades que configuran este sector son:

- Las cooperativas y sociedades laborales.
- Las mutualidades y mutuas.
- Las asociaciones y fundaciones y otras entidades que respeten los principios básicos".

Sin embargo, cada vez con más frecuencia, empieza a considerarse como integrantes de la Economía Social a las fundaciones, asociaciones con actividad económica y entidades como Once ( Organización Nacional de Ciegos de España) o Cruz Roja y hasta las llamadas obras sociales de diversas empresas e instituciones.

Esta manera de entender la Economía Social, unida a entidades de la sociedad civil, con funciones de socialización y políticas como asociaciones de hecho o formalizadas sin actividad económica (deportivas, de ocio, culturales, profesionales, sindicales o partidos políticos), forman lo que se ha convenido en llamar Tercer Sector.